Ahora Madrid sólo gobierna para unos pocos

José María Rotellar

La rebaja del IBI debe ser para todos los madrileños, no sólo para unos pocos que viven donde Ahora Madrid cosechó su mejor resultado electoral.

José María Rotellar | 2016-06-22

Carmena y su equipo de concejales, aupados al poder por la bisagra socialista pese a perder las elecciones municipales frente al PP, continúan con su forma de entender la acción de gobierno, basada en el sectarismo, la parcialidad y el oportunismo político.

Por si fuera poco que en lugar de ocuparse de los problemas de los madrileños se enfrasquen en una aventura delirante para cambiar el callejero de Madrid, demostrando, en muchos casos, una ignorancia supina, en retirar condecoraciones a algunas personas que nunca las tuvieron o en subvencionar festivales de cine de una manera más que dudosa, entre otros desastres, ahora dan una vuelta de tuerca más a su sectarismo.

Y es que Sánchez Mato, el concejal de Economía y Hacienda comunista de la Junta de Gobierno de Carmena, no sólo se ha saltado el acuerdo del Pleno Municipal del 22 de julio de 2015, que instaba a bajar el IBI a todos los madrileños, sino que además de no respetar dicho acuerdo y de subir el Impuesto de Bienes Inmuebles a muchos establecimientos comerciales, que cercenará la riqueza, actividad y empleo que generan, ahora acomete una revisión parcial catastral, para, curiosamente, revisar a la baja los valores catastrales en los barrios donde fue más votada Ahora Madrid, la marca blanca podemita. Medida, por cierto, sobre la que hay más que razonables dudas de que no esté infringiendo la normativa acerca de actos o decisiones que no se pueden realizar o tomar en el transcurso de una campaña electoral.

Sánchez Mato sabe que dicha revisión parcial debe estar sólidamente respaldada por estudios de evolución de precios y de valores, y difícilmente puede existir una segmentación tan exacta de la evolución de precios a la baja sólo en los lugares donde más votaron a la marca podemita. ¿Es que, acaso, no hay otros barrios o distritos enteros donde haya caído muchísimo el precio de las viviendas y pueda aplicarse, por tanto, una revisión catastral a la baja? En todo Madrid, tanto en viviendas de mayor como de menor valor se ha producido un descenso brutal de los precios, como muestra cualquier análisis de comparables o de tasaciones. Por tanto, la bajada debe ser para todos los madrileños, no sólo para unos pocos que viven donde Ahora Madrid cosechó su mejor resultado electoral.

Con Carmena y Sánchez Mato, los impuestos han vuelto a dispararse en Madrid, cosa que siempre está mal, pues toda subida de impuestos equivale a pérdida de empleo en el medio y largo plazo y a un empobrecimiento de los ciudadanos, pero, además, ni siquiera en este caso van a servir para sufragar una obra importante, como la M-30, sino para toda suerte de aventuras y ocurrencias podemitas, con pernicioso resultado, de manera que después de dicho gasto sólo queda el despilfarro generado, los impuestos subidos y una recolecta de acelgas o lechugas, pues ni eso es capaz de determinar el equipo de Manuela Carmena.

Los comunistas que gobiernan en el Ayuntamiento de Madrid, gracias a los socialistas, que los sostienen mientras son devorados políticamente por dichos podemitas, gobiernan sólo para unos pocos, para los que les votaron, mientras machacan al resto de madrileños.

Los comunistas del Ayuntamiento de Madrid tienen muy claro su objetivo: aplicar sus políticas destructoras de la riqueza, la prosperidad y el empleo, pues sólo sobre una economía empobrecida pueden ejercer mejor su acción de gobierno para perpetuarse en el mismo. Y es que dichos comunistas saben muy bien que esto sólo es el campo de pruebas para aplicar las políticas que pondrán en marcha si Podemos llega al Gobierno de la Nación.

Mientras, unos sostienen al Gobierno desde un partido que no es ni sombra de lo que fue, y otros se ponen de perfil -perfil centrista, por supuesto- para intentar caer bien a todo el mundo y cosechar votos, vengan de donde vengan. Si todo eso supone lo que han llamado "los ayuntamientos del cambio", ante tal cambio era mejor la permanencia de la seriedad y el rigor que había. Si a nivel nacional se pretende lo mismo, el desastre está garantizado.

Por eso, en una semana en la que nos jugamos mucho, con el referéndum británico el jueves y las elecciones generales en España el domingo, conviene que se imponga la sensatez y se opte por la seriedad y la estabilidad, no por los experimentos totalitarios ni por la indefinición de los que se ponen de perfil.