La "democracia", según Podemos

EDITORIAL

"Democracia" para Podemos es lo que diga su cúpula, y, muy especialmente, su máximo líder, Pablo Iglesias. Y punto.

EDITORIAL | 2015-08-21

El término "democracia" carece de significado en boca de Podemos, o, lo que es peor, tan sólo sirve para definir lo que al partido le viene en gana, desvelando con ello la profunda y verdadera naturaleza totalitaria que profesa el partido de Pablo Iglesias. El último ejemplo de este vil maniqueísmo argumental se ha producido este viernes a raíz de la nueva convocatoria de elecciones en Grecia. Así, lejos de criticar a su admirado Alexis Tsipras, cuya nefasta gestión ha sumido al país heleno en el corralito, la depresión económica y un tercer rescate aún más duro que el anterior, los líderes de Podemos se han contentado con aplaudir la "lección democrática" que, según ellos, ha dado Tsipras con su dimisión y consiguiente llamada a las urnas.

En primer lugar, Podemos parece olvidar que el máximo representante de Syriza no ha convocado elecciones motu proprio, sino obligado por las circunstancias, tras perder la mayoría parlamentaria que exige la legislación helena para poder garantizar la estabilidad política debido a la división interna que sufre su partido. Lo grave, sin embargo, no son los motivos de esta decisión, sino la deleznable demagogia que emplea Podemos para tratar de engañar a la población con sus hábiles juegos de palabras.

No en vano, si esta convocatoria es un ejemplo de democracia, ¿qué fue entonces el referéndum que lanzó el propio Tsipras sobre la aceptación o no de las condiciones del rescate? El pueblo griego dijo "no", pero Syriza no hizo caso y, pocos días después, dijo "sí" al memorando de la troika. Según Podemos, la rendición de Tsipras fue un acto de "chantaje" por parte de los malvados acreedores, en lugar de admitir la manifiesta "traición" a sus votantes urdida por su amigo y todavía referente político heleno.

Además, según Podemos, que un gobierno legítimo y legalmente constituido, como el anterior gabinete de Nueva Democracia, acepte las condiciones del segundo rescate para evitar la salida del euro no es "democrático", pero romper ese pacto internacional de forma unilateral para conducir a los griegos al colapso y la más absoluta ruina, como ha hecho Tsipras, es "democracia en estado puro". Y lo mismo sucede con Europa. Así, que Syriza amenace al resto de sus socios con la ruptura de la Unión Monetaria para lograr un rescate permanente e incondicional a costa del dinero de todos los europeos es una demostración de "valentía" y, cómo no, también de "democracia". Sin embargo, que los gobiernos europeos, encuadrados en el grupo de democracias más avanzadas del mundo, se nieguen a aceptar el vergonzoso chantaje de Tsipras es "terrorismo". Si los países del norte de Europa convocaran referendos similares al de Tsipras, es casi seguro que la mayoría de la población votaría en contra de prestar más dinero a Grecia, provocando así su salida automática del euro. ¿Cómo reaccionaría entonces Podemos? ¿Sería o no esa votación un ejemplo de democracia?

La respuesta es muy sencilla, a la par que trágica. "Democracia" para Podemos es lo que diga su cúpula, y, muy especialmente, su máximo líder, Pablo Iglesias. Y punto. Al igual que "pueblo", en realidad, solo hace alusión a los dirigentes y votantes del partido, siendo el resto -quienes piensan diferente a ellos- pura "casta". El lenguaje es muy importante en política, pero su correcta interpretación es aún más crucial. El discurso de Podemos maquilla su esencia dictatorial. "Democracia" es lo que determine arbitrariamente Podemos y el "pueblo" no son todos, no, sino ellos.