Una sentencia para una masacre

Gabriel Moris

Parece insuficiente para cualquier mente lógica que la única sentencia que se ha emitido sea la respuesta para una masacre así.

2015-01-27

Al final de cada año es habitual hacer balance de nuestras actividades. Por supuesto que también repasamos lo que hemos dejado de hacer e incluso lo que deberíamos hacer mejor en el futuro. Confieso que este balance lo hago con retraso, pero, tratándose de un asunto con más de dos lustros de actualidad, creo que se me puede disculpar. Máxime cuando la urgente actualidad desborda los asuntos más importantes de nuestra vida.

Creo que uno de estos asuntos puede ser el esclarecimiento del 11-M. Ya sé que hay muchas personas que no compartirán este análisis personal, pero yo tampoco comparto casi nada de lo hecho y dicho sobre este tema. Me resulta menos comprensible el que en las instancias judiciales haya total unanimidad al tratar el caso al que me refiero, que ha sido el origen de divisiones incluso entre las víctimas que lo sufrimos. Podemos echar un vistazo a las noticias que nos vienen del mundo judicial, hablo de causas de gran calado -terrorismo, corrupción, crímenes-, y descubrimos que cuando hay revuelo informativo es cuando el pueblo liso y llano percibe que un juez intenta hacer justicia. Podría citar algún ejemplo aclaratorio, pero creo que todos los tenemos en nuestra mente, ya que son portada en los informativos y tertulias cotidianos. ¿No resulta muy preocupante que lo justo sea lo noticiable, mientras que lo injusto parece casi lo normal en la práctica judicial?

El crimen múltiple de los trenes de Cercanías puede ser el caso más ilustrativo de la generalización realizada anteriormente. En este caso hay una sola sentencia con la que todas las instancias judiciales parecen estar satisfechas. Yo entiendo que la justicia y lo justo no son propiedad de los profesionales de la administración de Justicia. Partiendo de esta premisa, me atrevo a intentar sacar de de su satisfacción a todas las partes implicadas en administrar una justicia que no llega para los atentados del 11-M.

Han transcurrido casi once años de aquel horrible día. Intentaré hacer un breve balance sobre la actuación de la Justicia durante estos años:

Durante el año del décimo aniversario de la matanza se han archivado en la Audiencia Provincial de Madrid querellas interpuestas contra Sánchez Manzano, contra las testigos rumanas de Jamal Zougam y contra la propia sentencia del único condenado.

Resulta inconcebible que, en un atentado tan cruel, del que muy poco o nada sabemos, las instancias judiciales rechacen sistemáticamente todas las peticiones de investigación o revisión de la causa. Ni el juez instructor, ni el fiscal, ni el tribunal de la AN ni el Supremo advirtieron estas inmensas lagunas que impiden conocer toda la verdad de los hechos y por ende hacer justicia. Parece insuficiente para cualquier mente lógica que la única sentencia que se ha emitido sea la respuesta para una masacre así.

"En tiempos de injusticia es peligroso llevar razón". Desconozco el origen de la frase, pero puede ser una realidad en los tiempos que corren.