Mujeres progresistas y progreso de mujeres

Percival Manglano

El progreso político de las mujeres, mal que le pese a Valenciano, ha llegado por el carril de la derecha.

Percival Manglano | 2014-04-15

Elena Valenciano ha propuesto un Pacto de Estado contra la violencia machista y ha urgido al PP a mandar un "mensaje poderoso" contra los maltratadores. Es una pena que no se lo haya urgido al PSOE; éste podría empezar por cesar al presidente del PSE, Jesús Eguiguren, condenado en firme por dar una paliza a su mujer.

Dentro del amplio abanico de pretendidas superioridades morales que se arroga la izquierda, el feminismo tiene un lugar preeminente. Valenciano asocia incansablemente el progreso de las mujeres con las iniciativas de izquierda. En un reciente comunicado titulado "Arriba Mujeres" (cualquier parecido con el lema franquista es, claro está, pura coincidencia), Valenciano afirma: "La derecha española jamás apostó por nuestra liberación". Y, a renglón seguido, sentencia:

Arriba, mujeres españolas, mujeres europeas, ¡arriba por la causa de la igualdad!

¿Es verdad que la derecha española jamás apostó por las mujeres? ¿En qué medida las ha discriminado llegado el momento de otorgarles, por ejemplo, responsabilidades políticas? Echemos mano de los datos:

España no es excepcional en este protagonismo político otorgado por los partidos de la derecha a las mujeres (por supuesto, sin necesidad de cuotas). Margaret Thatcher se convirtió en 1979 en la primera mujer elegida jefe de Gobierno en la historia de Europa. Y actualmente hay 5 mujeres primer ministro en la Unión Europea, de las que tres son de derecha -Angela Merkel en Alemania, Erna Solberg en Noruega y Lamidota Straujuma en Letonia- y dos son de izquierda -Alenka Bratusek en Eslovenia y Helle Thorning-Schmidt en Dinamarca-.

El progreso político de las mujeres, mal que le pese a Valenciano, ha llegado por el carril de la derecha.