La nueva vida de Natalia Álvarez

Carlos Pérez Gimeno

La pareja ha vendido el "chalet de la discordia" y por fin puede iniciar una vida por separado.

Carlos Pérez Gimeno | 2013-02-22

La que fuera esposa del torero Rafa Camino y madre de su hijo Rafael, Natalia Álvarez, es hoy una mujer nueva. Se acabaron por fín las peleas, los malos rollos, las denuncias en los juzgados con su exmarido, y es que eso ya pertenece al pasado.

Hoy Natalia afronta su nueva situación después de haber vendido la casa de Boadilla del Monte donde vivieron cuando eran felices y haber liquidado lo que les ha sobrado tras hacer frente al resto de la hipoteca. Natalia no ha querido abandonar el barrio y se ha alquilado un apartamento donde vive con su hijo pequeño y que está muy cerca del colegio donde estudia. Su interés era justamente no salir de esa zona para que el pequeño notara los mínimos cambios en su vida.

En plena crisis inmobiliaria, Natalia está feliz de haber podido vender esa casa que hoy tiene otro propietario con quien empezaron a negociar la pasada Navidad. Con ese capital Natalia asegura que ha podido hacer frente a los pagos acumulados y reconoce que sus padres le han tenido que ayudar económicamente durante estos últimos meses. Según sus propias palabras, en la actualidad "estoy volcada en mi trabajo como bloguera de moda para la revista Semana".

Pero si en el trabajo las cosas parece que empiezan a cobrar forma, en cuestión de amores Natalia reconoce que no tiene tiempo para ello aunque sí quiere dejar claro que no se cierra a lo que pueda venir en un futuro. Vamos, que si alguien lee estas líneas y está interesado en Natalia que sepa que tiene alguna posibilidad. Dicho queda.

En cuanto a Rafa Camino le parece una noticia de lo más normal haber vendido la casa y sí reconoce que en el fondo está encantado de haberse desprendido del "chalet de la discordia" porque así se acabarán algunos de los problemas que mantenía con Natalia. Camino sigue volcado y centrado en la idea de volver a los ruedos y se habla de que podría hacerlo dentro de un mes. Para ello sigue preparándose y entrenando duramente.

Esta primavera va a ser muy distinta para los dos. Sin la casa que compartían y con el reparto del capital hecho, está claro que sus vidas van ya por caminos muy distintos. Lo más curioso es escuchar decir a Natalia que desea lo mejor para Rafa. Pues hija, para tener ese deseo sobraban todas las denuncias que le puso ante la Justicia.