Una empresa no es un ministerio

Federico Jiménez Losantos

Federico Jiménez Losantos | 2001-02-06
Por lo visto, creían en el Gobierno que Martín Villa iba a aceptar todas las condiciones para la fusión Endesa-Iberdrola. Y ahora truenan en voz baja, pero truenan, contra el ex-ministro de tantas cosas. Que si falta de sentido político, que si falta de responsabilidad, que si falta de reflejos, que si , al fin y al cabo, qué se va esperar de un señor que lleva todavía la camisa azul debajo de la blanca (frase, ésta última, textual de un altísimo cargo económico). Y lo más llamativo de todo: que Martín Villa ha demostrado que es un mal político, porque el Gobierno no le perdonará este patinazo. Oriol, allá él, pero Rodolfo, ni hablar.

Es probable que en la clase política reciente se valore la fidelidad o, peor aún, la incondicionalidad, sobre cualquier otro valor o cualidad. La pequeña diferencia es que Martín Villa no está en un ministerio, sino en una empresa. Conviene recordar la diferencia, porque la impresión que dan algunos políticos del PP de la nueva hornada es que su ministerio vale por una empresa. O por todo un sector empresarial. Y no es así. No debería ser así. Salvo que se acepte también alguna opa sobre algún ministerio. E incluso la opa de las opas sobre el ministerio de los ministerios, o sea, la Moncloa. Confusión gravísima y, además, carísima.