Así será el dispositivo de seguridad para el Clásico que no debería jugarse

Guillermo Domínguez

Habrá más de 3.000 agentes entre seguridad pública y privada. El cordón de seguridad exterior se activará por la mañana, horas antes del partido.

Guillermo Domínguez | 2019-12-13

Los Mossos d'Esquadra han dado a conocer este viernes el dispositivo de seguridad para el Clásico que el FC Barcelona y el Real Madrid deben disputar el próximo miércoles en el Camp Nou (20:00 horas). Un partido que, cabe recordar, debió jugarse en un principio el pasado 26 de octubre, pero que fue aplazado a causa de la situación política y social en Cataluña tras la sentencia del procés.

Serán unos 1.000 mossos d'Esquadra los que garantizarán la seguridad del entorno del Camp Nou y de la celebración del Clásico, en un dispositivo de seguridad que en total contará con 3.000 efectivos, incluyendo a la seguridad privada del club azulgrana.

Así lo han explicado en una rueda de prensa el consejero de Interior de la Generalidad, Miquel Buch, y el comisario jefe de los Mossos d'Esquadra, Eduard Sallent, que han garantizado la celebración del partido y que actuarán ante cualquier eventualidad, además de puntualizar que se trata de un dispositivo ligeramente superior al habitual. Han indicado que el dispositivo tendrá dos fases: en la primera se establecerá un cordón de seguridad desde la mañana del 18 de diciembre con filtros y controles, y que garantizará el acceso al partido de los jugadores y árbitros, y la segunda se centrará en el acceso del público y el partido en sí.

"El Clásico se va a jugar, no se volverá a aplazar", apuntaba este jueves el presidente del Barça, Josep María Bartomeu, durante la tradicional comida de Navidad con la prensa. "Sabemos que vivimos un momento político y social complejo, pero estoy convencido de que se puede jugar un partido de fútbol y hacer también reivindicaciones cívicas y pacificas", añadió el dirigente.

El chantaje del Tsunami separatista

Es el llamamiento a la calma que quieren hacer desde el Barcelona pese a todas las reivindicaciones de los separatistas, que aprovechan este escenario del Clásico, uno de los mayores acontecimientos futbolísticos a nivel mundial, para tratar de internacionalizar el conflicto. En este sentido, cabe destacar que Tsunami Democrático, la plataforma que ha promovido las grandes manifestaciones separatistas desde que se conoció la sentencia del procés el pasado 15 de octubre, ha convocado varias protestas tanto en el exterior como en el interior del Camp Nou para el próximo miércoles.

Por un lado, realizó un primer chantaje al Barcelona al proponer al club que permita lucir tanto en la grada como en el césped sus reivindicaciones independentistas con una pancarta con el lema 'Spain. Sit and Talk', que fue el eslogan que hizo popular Pep Guardiola en el vídeo que el actual entrenador del Manchester City difundió tras la sentencia del procés.

"Es muy fácil que el partido se desarrolle con normalidad: garantizando que la presencia del [lema] #SpainSitAndTalk en las gradas y en el terreno de juego. Esta es la propuesta que le hemos hecho al Fútbol Club Barcelona", decía Tsunami en su cuenta oficial de Twitter.

Además, Tsunami ha convocado para el próximo miércoles cuatro puntos de concentración en los alrededores del estadio desde las 16:00 horas (calle Arístides Maillol, avenida Juan XXIII, Hotel Sofía y Travesía Les Corts), con el fin de aumentar las dificultades y provocar cortes de tráfico en algunas vías.

Además, según informan varios medios, los violentos Comités de Defensa de la República (CDR), que entre otras cosas han cortado carreteras y vías ferroviarias en Cataluña, además de haber incendiado contenedores, se habrían hecho con más de 5.000 entradas para hacerse notar en el Camp Nou, que cuenta con un aforo de 99.354 espectadores.

Preocupación por el traslado del Madrid

Estos cuatro puntos de concentración que ha convocado Tsunami es uno de los asuntos que más preocupan a los Mossos d'Esquadra de cara al operativo policial del 18-D, junto con el traslado del Real Madrid desde el hotel de concentración (Hotel Sofía, situado a unos 900 metros del Camp Nou) al estadio y la seguridad en el interior del recinto deportivo.

Pese al corto trayecto de su hotel de concentración al Camp Nou, el Real Madrid ha optado por trasladarse en un autobús sin logotipos con el fin de evitar problemas, aunque por el momento se desconoce en qué medida será estorbado el vehículo por los violentos. En este aspecto juegan un papel clave los Mossos, que evaluarían la situación para mediar, intervenir y garantizar el acceso al recinto deportivo y que, según fuentes consultadas por la agencia Efe, no se plantean establecer un cordón de seguridad en la zona.

En cuanto al Barcelona, los futbolistas y los miembros del cuerpo técnico se trasladarán en sus coches particulares, mientras que el equipo arbitral, encabezado por el canario Hernández Hernández, sí ha recibido ya las garantías de seguridad en el traslado por parte de la Federación Española de Fútbol (RFEF), después que el organismo presidido por Luis Rubiales dejara claro, en un comunicado emitido el pasado miércoles, que los temas de seguridad nunca han sido competencias suyas.

La seguridad dentro y fuera del estadio

Respecto a la seguridad dentro del estadio, los Mossos d'Esquadra están en permanente contacto con el equipo de seguridad de LaLiga y también del Barcelona para coordinarse, ya que en el interior del recinto corresponde al club azulgrana garantizar que todo discurra con normalidad. Según fuentes de la policía autonómica catalana, el Barça se está mostrando muy receptivo a todas las recomendaciones que les llegan desde los Mossos.

Como en todos los clásicos de los últimos años, el dispositivo policial se prepara en el marco de la actual alerta antiterrorista, por lo que se establecerán controles en los accesos para evitar que se entren, entre otros, objetos que se puedan arrojar desde la grada al césped. Será la seguridad privada del club azulgrana la que se encargará de vigilar, de acuerdo con la normativa interna de LaLiga, que al estadio no entren pancartas ofensivas, que contravengan la ley del deporte o que puedan incitar a la violencia.

Una vez los equipos aparezcan sobre el césped, si se produjese un intento de invasión del terreno de juego por parte de aficionados, sería la seguridad privada del club la que tendría que actuar para restablecer la normalidad. Los Mossos podrían intervenir si la situación se desbordara, aunque éste es un escenario que no se contempla por el momento. De hecho, en el dispositivo de seguridad no se prevé por el momento la participación directa del refuerzo de los antidisturbios de la Policía Nacional, que sólo actuarían a requerimiento del centro de coordinación (Cecor) dirigido por la policía autonómica.

La Policía Nacional ofrece 500 antidisturbios

En este sentido, el periodista del diario El Mundo Fernando Lázaro, especialista en asuntos de terrorismo y seguridad, desveló este jueves en El Primer Palo —el programa deportivo nocturno de esRadio— que "la Policía Nacional ha ofrecido a los Mossos medio millar de antidisturbios como refuerzos". Lo que de momento se desconoce es si el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) tendrá que actuar en este operativo de cara al Clásico.

"Más que preocupados, estamos ocupados en garantizar la seguridad", apuntó esta semana el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, añadiendo que el 18-D "se celebra un acto deportivo que se debe desarrollar como tal sin otras connotaciones". "En eso estamos, en garantizar ese espacio público con la necesaria tranquilidad y seguridad en coordinación y cooperación siempre con los Mossos y la Conselleria de Interior", añadió el ministro.

En la misma línea se expresó este jueves la secretaria de Estado para el Deporte, María José Rienda, asegurando que los dos clubes trabajan junto al Ministerio del Interior, la RFEF y LaLiga "para tener seguridad" en el Clásico. "Está todo el sistema detrás. Todos estamos trabajando y hay que darle normalidad a las cosas", apuntó Rienda.