Robles mantiene a la cúpula política y militar tras fulminar al JEMAD en plena reunión de la OTAN

Javier Arias Borque

Está pendiente de designarse el nuevo director del CNI, en interinidad desde junio, para el que solo suenan nombres de mujeres.

J. Arias Borque | 2020-01-15

La ministra de Defensa, Margarita Robles, no tiene pensado realizar más cambios sustanciales en la estructura del Ministerio ni en la cúpula militar de los Ejércitos. "No habrá más cambios", han indicado este miércoles fuentes del departamento. De este modo quedan confirmados en sus puestos tanto el secretario de Estado de Defensa, Ángel Olivares, como el subsecretario del Ministerio, Alejo de la Torre.

Las mismas fuentes sitúan en la misma situación de confirmación en sus puestos a los máximos responsables operativos de los tres Ejércitos. Se trata del actual jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME), el general de Ejército Francisco Javier Varela Salas; el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA), almirante general Teodoro López Calderón; y el jefe del Estado Mayor del Aire (JEMA), general del Aire Javier Salto Martínez-Avial.

De este modo, el único cambio es el del jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), máximo responsable operativo de las Fuerzas Armadas. La ministra no tenía sintonía personal ni profesional con el general de Ejército Fernando Alejandre Martínez y decidió destituirlo por sorpresa cuando éste se encontraba en Bruselas en una reunión de la estructura militar de la OTAN. La reunión empezó ayer y concluye hoy, pero Alejandre no ha asistido ya a la sesión de este miércoles.

La ministra nombró este martes como nuevo JEMAD al teniente general del Aire Miguel Ángel Villarroya, que era director técnico del Gabinete de la Ministra, puesto para el que fue designado por la anterior responsable del departamento: María Dolores de Cospedal. Villarroya era el único nombre que sonaba en las quinielas para ser nombrado JEMAD si había cambios en la cúpula de las Fuerzas Armadas.

Pese a que desde Defensa apuntan a que no habrá más cambios en las altas esferas, sí está pendiente desde el pasado mes de junio el nombramiento del secretario de Estado-director del Centro Nacional de Inteligencia, que se encuentra en interinidad desde la jubilación del general de Ejército Félix Sanz Roldán. El puesto está siendo ocupado en estos momentos por la que era entonces la secretaria general del servicio de inteligencia: Paz Esteban.

Las quinielas para dirigir el CNI solo incluyen mujeres en estos momentos. En la terna están la propia Paz Esteban, Esperanza Casteleiro (número dos del CNI entre 2004 y 2008, jefa de la Unidad de Inteligencia en el CITCO y actual jefa de Gabinete de Robles), Elena Sánchez Blanco (número dos del CNI de 2008 a 2012, exjefa del espionaje español en Washington y actualmente responsable de Seguridad e Inteligencia del Banco Santander) y, a última hora, se ha incorporado Ana Botella Gómez, que acaba de ser cesada como secretaria de Estado de Seguridad.