El pin parental reaviva las tensiones entre PP y Vox

Maite Loureiro

Los de Abascal se afanan en destacar las diferentes posturas sobre la medida que en los últimos días se han visto en el PP.

M. Muro | M. Loureiro | 2020-01-22

La ofensiva llevada a cabo por el Gobierno de Pedro Sánchez para impedir que se aplique el pin parental ha conseguido volver a dividir a los partidos del centroderecha. El Ejecutivo ha logrado que se evidencien, una vez más, las diferencias entre Partido Popular y Vox. No sólo eso, el PSOE y Podemos han conseguido que se destapen las discrepancias internas existentes en el seno del PP en torno a este asunto.

El punto álgido de esta nueva batalla entre PP y Vox se ha constatado este miércoles cuando el portavoz parlamentario de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, criticaba la diferencia de opiniones existente en el PP sobre el pin parental al asegurar en una rueda de prensa en el Congreso que "sería conveniente que el Partido Popular se ponga de acuerdo".

Espinosa de los Monteros elogiaba la postura de Pablo Casado o Teodoro García Egea que, en su opinión, "acertaron", en contraposición a la postura defendida por Isabel Díaz Ayuso que muestra sus dudas sobre la medida. "Si tienen problemas de comunicación interna o quizá Ayuso no lo ha escuchado bien, es problema del PP", decía preguntándose por qué, si la propuesta "no es un problema", los gobiernos de Madrid o Andalucía "ponen problemas" para aplicarlo.

Espinosa de los Monteros advertía también que, en cualquier caso, será una petición de Vox para la negociación presupuestaria y que PP y Cs no pueden pretender que apoyen las cuentas públicas o cualquiera de sus iniciativas "sin nada a cambio".

Diferencias en el PP

El dirigente de Vox se refería a las últimas declaraciones contradictorias realizadas por algunos barones del PP. Mientras que Pablo Casado mantenía una posición férrea defendiendo el pin y asegurando incluso que no era una propuesta "nueva de Vox" sino que la había planteado el PP hace 15 años en la Comunidad de Madrid, destacados cargos de los populares preferían distanciarse de la medida.

Era el caso de la propia presidenta de la CAM, Isabel Díaz Ayuso, que este lunes afirmaba que era "innecesario" el pin parental porque en Madrid no se adoctrinaba en las aulas. También el gallego Alberto Núñez Feijóo evitaba apoyar este medida porque "suponía banalizar temas complejos y politizar y adoctrinar temas educativos". Por su parte, el presidente andaluz, Juanma Moreno, pedía este miércoles que esta "estrategia de la factoría Moncloa" no les distrajese.

Sobre estas diferencias se pronunciaba el número dos de la formación, Teodoro García Egea, que trataba de calmar las aguas afirmando que "todos los cargos del PP defienden la libertad de los padres para educar a sus hijos según sus convicciones", y aclaraba: "Cada unidad administrativa implantará los mecanismos que considere oportunos para defender la libertad y que los padres puedan educar a los hijos según sus convicciones".

Con estas palabras trataba de zanjar esta polémica y ahora lo que toca en Génova, según explican fuentes populares, es "no volver a caer en la trampa" del Gobierno. "Hay que evitar debates en los que solo salen ganando Sánchez y Vox", explican ya que en la sede del PP reconocen que en la discusión sobre el "pin parental" les han superado y ha permitido a los se Santiago Abascal "marcar agenda".