Socialismo del siglo XXI: así han fracasado las alianzas comerciales entre los países que admira Podemos

Daniel Fernández

Los únicos grandes países que quedan en 2020 en el ALBA son Cuba, Nicaragua y Venezuela. Sin embargo, la Alianza del Pacífico es un éxito.

Daniel Fernández | 2020-02-13

Los experimentos en ciencias sociales, y en concreto en economía, son realmente complicados de realizar. Más allá de algunos desarrollos de la economía experimental que implican pruebas en laboratorio, realizar experimentos en economía es prácticamente imposible, especialmente si hablamos de temas macro. Sin embargo, y por fortuna, el devenir histórico nos proporciona algunos "experimentos naturales" de vez en cuando.

Quizá el ejemplo histórico reciente de "experimento natural" más sorprendente sea el desarrollo económico de Hong Kong, Taiwán, y Macao comparado con el desarrollo económico de China continental desde 1949 (cuando se puso fin a la guerra civil en China y los comunistas tomaron el poder). Este ejemplo histórico nos permitió contrastar, dentro de una misma cultura, y en una situación inicial similar, los efectos que tiene una política de control total de la economía y contrastarla con los efectos que tiene una liberalización económica. Como el lector ya sabrá, los efectos económicos del comunismo fueron devastadores para China continental mientras que los efectos de la liberalización económica en los territorios de Hong Kong, Taiwán y Macao fueron muy positivos.

Hispanoamérica, otro experimento natural

En este artículo expondremos que un experimento natural similar al de China continental vs islas de China ha estado ocurriendo desde hace años en la otra América española. Desde hace más de una década se ha estado formando en Hispanoamérica una coalición política de izquierda bajo el liderazgo de Venezuela. En un periodo de tiempo similar se ha formado también una coalición política de derecha liberal con un liderazgo mucho más repartido entre varios países.

Estas dos coaliciones políticas han desarrollado sendas áreas comunes de comercio. De la misma manera que las visiones en política de las coaliciones políticas hispanoamericanas son antagónicas, en temas económicos, como no podría ser de otra manera, se sostienen visiones muy diferentes de lo que debería ser el intercambio y las instituciones que rigen ese intercambio.

Las dos áreas comunes de comercio que vamos a investigar en este artículo son la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA) y la Alianza del Pacífico. Los países que forman parte de éstas áreas de comercio común son:

Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos:

Alianza del Pacífico:

Las dos áreas de comercio se encuentran en Hispanoamérica, por lo que el factor cultural no es una variable que ejerza una influencia sustancial. Adicionalmente, las dos áreas de comercio también tienen un nivel de vida y renta per cápita relativamente parecidos, por lo que parten de una situación inicial similar. En otras palabras, la situación de partida tampoco ejerce una influencia en el resultado final.

Aquí podemos ver que en 2008 (el inicio del periodo de análisis), los dos bloques económicos tenían índices socioeconómicos muy similares. Tanto la renta per cápita como el índice de desarrollo humano mostraban niveles muy parecidos.

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Por tanto, los integrantes de los dos bloques económicos parten de una situación muy similar y el factor cultural no ejerce una influencia determinante al ser todos países hispanos. La diferencia en el rendimiento económico de ambas zonas es debida entonces a las políticas aplicadas en uno y otro bloque. Como argumentamos, esto se parece mucho a un experimento natural en el que se separarían a los países en un grupos similares entre sí y se les aplica diferente tratamiento (diferente política económica en este caso). Veamos las principales políticas impulsadas por cada uno de los dos bloques bajo estudio.

Profundizando en el socialismo

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra - Tratado de Comercio de los Pueblos (en adelante ALBA) es una zona de comercio común creada en 2004 cuya sede y principal impulsor fue el gobierno venezolano. Los grandes países que han formado parte de esta iniciativa han sido principalmente aquellos que se han auto-denominado como parte del socialismo del siglo XXI. Hablamos de Venezuela con Hugo Chávez; Bolivia, con Evo Morales; Nicaragua, con Daniel Ortega; Ecuador, con Rafael Correa y, por supuesto, el régimen cubano con Fidel Castro (aunque este último es más bien parte del socialismo del siglo XX).

Los países del ALBA son muy cercanos ideológica y políticamente a Podemos. De hecho, algunos de sus dirigentes han trabajado como asesores para varios países del bloque del ALBA. Desde su creación, el ALBA buscaba confrontar los tratados de libre comercio "tradicionales". De hecho, su fundación se hace enfrentando la principal propuesta que había en el momento para crear una zona de libre comercio en América (ALCA):

Los Tratados de Comercio de los Pueblos (TCP) son instrumentos de intercambio solidario y complementario entre los países destinados a beneficiar a los pueblos en contraposición a los Tratados de Libre Comercio que persiguen incrementar el poder y el dominio de las transnacionales.

El ALBA propone crear empresas "Gran-nacionales" en contraposición a las transnacionales de un sistema capitalista. Las empresas "Gran-nacionales" son de propiedad pública en la que pueden participar varios países del ALBA. El principal medio de integración económica y comercio pretendía ser, por tanto, la creación de enormes empresas públicas con capital aportado por varios países pertenecientes al ALBA. El objetivo de estas empresas públicas es que su producción sea destinada principalmente a comercio con otros países del ALBA.

Los países del ALBA fomentan el comercio justo mediante los denominados precios justos. En este esquema, el precio de venta de artículos entre países no tiene nada que ver con un precio de mercado, sino más bien con un precio definido políticamente.

Por tanto, en el ALBA comercian principalmente los países mediante empresas públicas y el comercio se realiza mediante precios establecidos políticamente. El objetivo final del ALBA sería comerciar exclusivamente entre Estados de países pertenecientes a dicha área económica. Esto efectivamente se parece mucho al comercio que existía en el siglo XX entre países socialistas. El propio Hugo Chávez definió en 2010 al ALBA como socialista:

El objetivo es la independencia, la vía la revolución y la bandera el socialismo. El Alba es por lo tanto eso: Independencia, Revolución y Socialismo

El fracaso de esta área económica no sólo está refrendado por las estadísticas que vamos a presentar a continuación, sino que además se pone de relieve en el hecho de que los países actualmente no quieren formar parte del ALBA. Ecuador salió del ALBA en agosto de 2018 y está dando pasos para su incorporación a la Alianza del Pacífico. Bolivia, por su parte, salió del ALBA en noviembre de 2019. Los únicos grandes países (de más de 1 millón de habitantes) que quedan en el ALBA en 2020 son Cuba, Nicaragua, y Venezuela.

Alianza del Pacífico: libre mercado

La Alianza del Pacífico es, esencialmente, un área de comercio con ideales basados en el libre comercio. Prueba de ello es que tan sólo 4 años después de su creación, en 2016, sus integrantes habían hecho desaparecer los aranceles al 92% de los productos (Con la excepción de productos agrícolas. Los productos agrícolas también verán caer drásticamente sus aranceles, aunque con un periodo de ajuste muy prolongado que todavía no ha finalizado).

A pesar de que la Alianza del Pacífico no inicia hasta 2011 (2012 de manera formal), hay antecedentes de colaboración anterior entre los países integrantes:

Además de la reducción drástica de aranceles que conlleva la práctica creación de un mercado único entre los cuatros países y de la creación de un mercado bursátil integrado, la Alianza del Pacífico ha impulsado una serie de medidas encaminadas a profundizar en el libre comercio entre sus integrantes:

La Alianza del Pacífico tiene como objetivo que el comercio de los países miembros se desarrolle tanto regionalmente como con terceros países, haciendo especial énfasis en países situados al otro lado del Océano Pacífico. Por supuesto, se asume que este comercio lo realizan empresas privadas. Esto contrasta de sobremanera con la visión del ALBA en la que el comercio lo realizan los países (con empresas del Estado) y siempre primando el comercio regional sobre el comercio con otras partes del mundo.

El éxito de la Alianza del Pacífico se constata, además de en las cifras que vamos a presentar a continuación, en la cantidad de países que han solicitado formar parte de la misma. De momento hay 49 países que integran la Alianza en calidad de observadores, muchos de ellos con pretensiones de convertirse en miembros de pleno derecho, uno de ellos es España.

Integración económica de la derecha vs izquierda

Vamos a evaluar a continuación los méritos y deméritos de cada área económica. Nuestro periodo de análisis comienza en 2008. Para analizar el ALBA quizá sería mejor utilizar el año 2007 como inicio ya que Nicaragua entra en el ALBA en 2007 y las primeras empresas Gran-nacionales se crean también en 2007 (El 2009 también sería un buen año de inicio para analizar el ALBA ya que es cuando Ecuador se integra a dicha zona económica, y es el último gran país en entrar al ALBA).

En el caso de la Alianza del Pacífico, el acuerdo es de 2011 y empieza a operar en 2012, sin embargo la integración económica en los países de la Alianza ya estaba avanzada en esas fechas (por ejemplo ya existían antes tratados de libre comercio entre las cuatro economías y ya había una integración del mercado bursátil desde 2009 como se menciona más arriba). Es por ello que hemos elegido el año 2008 como base para nuestro análisis Se podría haber elegido 2007 o 2009 y serían igualmente fechas válidas, en cualquier caso, los resultados finales serían muy parecidos.

Empecemos analizando el crecimiento económico. Desde 2008 hasta 2013, el PIB de ambas zonas económicas crecía de manera muy similar. Incluso se puede ver como la Gran Recesión impacta en 2009 de forma más acusada a los países de la Alianza del Pacífico. En 2014 ocurre la crisis de las materias primas que afectó en extremo a las economías de Hispanoamérica. Pero aquí podemos ver como los países de la Alianza del Pacífico soportaron relativamente bien el impacto negativo en el precio de los commodities mientras que los países del ALBA se hunden y todavía hoy siguen en una profunda crisis económica.

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Parece que los países del ALBA lo hacían relativamente bien mientras duraban los transitoriamente altos precios de commodities. Una vez que estos precios cayeron, la región del ALBA cayó en una profunda crisis que todavía hoy asola a varias de estas economías. Los países de la Alianza del Pacífico han conseguido sostener el crecimiento económico a pesar de los vaivenes en los precios de las materias primas.

Si analizamos datos de renta per cápita el contraste entre el rendimiento económico de los países del ALBA y los países de la Alianza del Pacífico es todavía más sorprendente.

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Como vemos, las dos zonas económicas comienzan el periodo con una renta per cápita prácticamente idéntica. Los países que liberalizan sus economías (Tratado Pacífico) ven crecer paulatinamente sus ingresos mientras que los países que profundizan en el socialismo del siglo XXI (ALBA) ven caer sus ingresos de forma acelerada desde 2013.

Por último, veamos el cambio en el índice de desarrollo humano que publica la ONU.

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El incremento en el índice de desarrollo humano es muy superior en los países que liberalizan su economía (Alianza Pacífico) que en aquellos que la planifican (ALBA). Esto es especialmente interesante si tenemos en cuenta que los países del ALBA desarrollaron como política pública conjunta, dentro del marco del tratado, la erradicación del analfabetismo. La tasa de analfabetismo es un indicador clave en el cálculo del índice de desarrollo humano.

El funesto socialismo del siglo XXI

El "experimento natural" hispanoamericano parece que ha terminado ya que el ALBA está en descomposición actualmente. Este experimento natural nos deja interesantes conclusiones, la más importante es la constatación de que no todas las áreas de comercio son igual de exitosas. Las áreas de comercio común que se impulsan para que intercambie el sector privado y que conllevan la liberalización de las economías funcionan como un reloj. En claro contraste, las áreas económicas que se impulsan para que intercambien los Estados mediante empresas públicas y que conllevan el control centralizado de la economía están destinadas al fracaso.

El principal problema de estos experimentos económicos, muy divertidos para el análisis económico, es que tienen consecuencias nefastas sobre la vida de millones de personas.

El socialismo del siglo XXI tan popular durante años en Latinoamérica ha terminado en un fracaso tan sonado como el socialismo del siglo XX en otras partes del mundo. El socialismo "amable" del siglo XXI es tan funesto para la economía como su homólogo del siglo XX.

Nota del autor: Viví durante un tiempo en Ecuador, poco después de la puesta en práctica del programa de alfabetización y pude comprobar sobre el terreno como el programa de alfabetización se hizo mediante la utilización de bachilleres como "alfabetizadores". Si tenemos en cuenta que, por desgracia, gran parte de esos bachilleres tenían una comprensión lectora muy limitada, que contaban con nulo entrenamiento como docentes, y que su incentivo era a acabar lo antes posible para poder graduarse, me atrevo a asegurar que los "nuevos alfabetizados" en Ecuador en realidad seguían siendo analfabetos. Si esto es cierto, el índice de desarrollo humano estaría sesgado al alza en Ecuador. Si similares prácticas se hicieron en otros países del ALBA, el índice de desarrollo humano aquí calculado para la región del ALBA estaría igualmente sesgado al alza.