El Congreso da luz verde a la despenalización de la eutanasia con la oposición de PP y Vox

Míriam Muro

Ciudadanos justifica su voto a favor porque se trata de "derechos y libertades" y la izquierda asegura que es una votación "histórica".

Míriam Muro | Mariano Alonso | 2020-02-11

En los últimos años, el debate sobre la regulación de la eutanasia se ha llevado al Congreso de los Diputados hasta en tres ocasiones. Este martes, a la cuarta, salía adelante tras un bronco debate. La Proposición de Ley del PSOE para despenalizar esa práctica era aprobada con la única oposición del PP y Vox. Ciudadanos, como en anteriores legislaturas, sumaba su voto favorable al de la izquierda, los separatistas y los nacionalistas del PNV. La diputada naranja, Sara Giménez, aseguraba que su grupo siempre estará a favor "de debatir y legislar en materia de derechos y libertades. Por eso vamos a votar a favor".

Los de Pablo Casado y Santiago Abascal mostraban durante el debate su rechazo frontal a esta medida. Muy crítico, el diputado del PP, José Ignacio Echániz, aseguraba antes y durante el debate que tras esta iniciativa "hay una filosofía de la izquierda para evitar un coste social que tiene el envejecimiento en nuestro país por la vía del recorte de prestaciones, ayudas y gastos en materia de sanidad y pensiones de las personas que son los que más lo necesitan".

Como alternativa a esta medida, el PP presentará una "ley de cuidados paliativos", un aspecto cuya regulación considera imprescindible, algo en lo que está de acuerdo Ciudadanos, quien siempre la consideró prioritaria a la de la eutanasia. El resto de grupos arremetían contra la vinculación de estos dos asuntos, que el diputado del PNV, Joseba Andoni Agirretxea, llegaba a tildar de "demagógica".

Lo mismo decía la encargada de defender la iniciativa socialista, que era la exministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, quien se encaraba con Echániz, haciendo alusión a las palabras del popular previas al pleno, y con tono de sorna aseguraba: "Somos unos malvados que queremos ir matando a la gente por la calle". Carcedo pedía no mezclar "churras con merinas" y acusaba a los populares de haber bloqueado en su día la Ley de Cuidados paliativos.

Carcedo argumentaba que "más allá de la despenalización", esta medida "regula un nuevo derecho". "Regula las condiciones y qué circunstancias tienen que reunir las personas" para poder pedir la eutanasia: "Una enfermedad invalidante grave, que no tiene tratamiento y que no puede ser aliviada". La exministra también daba las gracias desde la tribuna al fallecido "doctor Montes [Luis]" por su "labor" en esta materia y vaticinaba que a los populares, y a sus "familiares" llegaba a decir, les terminará pareciendo bien esta ley. "Luego la usarán" afirmaba.

Por su parte, la diputada de Vox, Lourdes Méndez Monasterio, acusaba al Gobierno de "usar casos extremos" para justificar una ley que, decía, convertirá al Estado en "una máquina de matar".

"Que se joda Ramón Sampedro"

Por parte de Podemos, en su debut en la tribuna como portavoz, Pablo Echenique, comenzaba citando el célebre caso del gallego Ramón Sampedro y la película Mar Adentro sobre su caso, para asegurar que la postura de la derecha es "que se joda Ramón Sampedro". Tanto el dirigente morado como su homóloga socialista Adriana Lastra habían calificado en las horas previas al pleno de "histórico" por la votación de esa reforma.

Echenique enfatizaba que, cuando la Ley ya sea una realidad, casos como el de Sampedro y el de Ángel Hernández, el hombre que ayudó a morir a su mujer en 2019 y al que saludaba, pues presenciaba el debate desde al tribuna, ya no serán posibles pues lo que hicieron no estará penalizado. Sus palabras recibían una fuerte ovación de toda al bancada de la izquierda, empezando por el vicepresidente Pablo Iglesias, su jefe de filas, uno de los escasos dirigentes del Gobierno que en ese momento se encontraban en la bancada azul.