¿Para qué ha ido Rocío Flores a 'Supervivientes'?

Marta Gutiérrez

La hija de Rocío Carrasco y Antonio David Flores es, con diferencia, una de las concursantes más vagas que se recuerdan.

Marta Gutiérrez | 2020-03-20

Supervivientes vive un momento complicado. Sin público, con la mitad de colaboradores, galas una hora más cortas e invitados ausentes como medidas de prevención contra el coronavirus, el programa queda deslucido y con falta de chispa. El pasado martes los concursantes fueron informados de la situación que está atravesando España en mitad del estado de alarma, y aunque su preocupación fue importante, Carlos Sobera pidió a los supervivientes que sean fuertes y den todo de sí mismos para que la audiencia pueda disfrutar de su programa favorito desde el confinamiento. Pero no todos lo están cumpliendo.

Fue Rocío Flores quien se llevó toda la atención en Supervivientes: Tierra de nadie por su inesperada reacción al no tener noticias de su madre Rocío Carrasco. "Llevo 7 años sin saber de mi madre y que pase esto y no sea capaz de mandarme un mensaje... Me dan ganas de coger e irme", dijo muy disgustada para sorpresa de los espectadores.

La hija de Antonio David es una de las concursantes más jóvenes de la edición y la que menos ganas tiene de vivir la experiencia. Antes de viajar a Honduras su padre explicó que Rocío estuvo preparándose físicamente en una academia, pero todavía no ha demostrado de lo que es capaz. Prueba clara de ello fue el "juego de rango" de la gala del jueves.

Los concursantes debían utilizar dos palos para crear una escalera, escalar una torre y completar el juego que les condenaría a ser mortales o siervos, es decir, si comen o pasan hambre. El esfuerzo de Rocío fue mínimo y se limitó a reírse con su compañera Fani, una actitud muy criticada por los espectadores. Por si fuera poco, su amigo José Antonio Avilés, ganador del otro grupo en la prueba, decidió que Rocío fuese líder semanal de los siervos a pesar de no haber hecho absolutamente nada. ¿Dónde han quedado las históricas sanciones a los concursantes por no esforzarse?

Su luxación de hombro ha resultado ser un hándicap para el desarrollo normal de las pruebas y algunas ni siquiera ha llegado a hacerlas, pero es que las sospechas de que el programa está misteriosamente preparado para Rocío son cada vez más grandes. Hace una semana se jugó ganar una suculenta recompensa frente a Alejandro Reyes y Elena Rodríguez. Rocío ganó, pero los espectadores se percataron de que los arneses que agarraban a los concursantes estaban muy desiguales y que el de Rocío, localizado en medio, estaba más suelto que el de sus compañeros.

Poco a poco Rocío se libra de expulsiones, no pasa hambre a pesar de no esforzarse y se embolsa 30.000 euros semanales. Llegados a este punto, la joven ha demostrado que su única valía son sus apellidos y su historia familiar (de la que aún no ha soltado prenda), dejando de lado un concurso muy duro que merecen ganar los más fuertes. Su caso recuerda al de Isabel Pantoja en Supervivientes 2019 pero, ¿también será capaz Rocío de llegar a la final?