Coronavirus: ¿un Gobierno 'sólo' incompetente?

EDITORIAL

La incompetencia de Sánchez y compañía es tan impresionante que hasta cabría pensar que se trata de algo infinitamente peor.

2020-03-20

La denuncia que Isabel Díaz Ayuso hacía en los micrófonos de Es la Mañana de Federico este jueves es terrible. Según la presidenta de la Comunidad de Madrid, el Gobierno llevaba en ese momento 48 horas sin suministrar "ni una mascarilla" a la Sanidad madrileña; además, varios cargamentos con material de diverso tipo estarían paralizados en la aduana.

El Gobierno se ha limitado a ofrecer un desmentido de circunstancias, sin dar las más que necesarias explicaciones y asegurando que no quiere entrar en polémicas con otros responsables políticos, rehuyendo el debate con Ayuso. Se trata del mismo Gobierno que este miércoles se dedicaba a la propaganda en el Congreso, que alentó las caceroladas en contra del Jefe de Estado y que, por supuesto, rápidamente filtró a la prensa su "malestar" con la dirigente popular. Está claro que no podían rebatir con argumentos a Ayuso porque la presidenta madrileña decía la verdad.

De hecho, otras comunidades han emitido quejas similares, aunque no hayan sido tan concretas. Por ejemplo, Andalucía y Galicia, gobernadas por el PP; pero también Cataluña. Así que también en este asunto tiene muchísima más credibilidad Ayuso que un Gobierno que tiene la mentira por costumbre.

Por otro lado, tal y como se explicaba este jueves en Libre Mercado, las disparatadas normas que el Gobierno ha dictado al albur del estado de alarma y las injustas confiscaciones que ha decretado –para colmo, publicitadas a bombo y platillo– sólo han servido para lo único que podían servir: para cortocircuitar la cadena de suministros.

Tan es así que durante su comparecencia, y también como sin darle demasiada importancia, Illa ha dado marcha atrás en una de las medidas clave de las primeras horas del estado de alarma: ahora se permitirá que las CCAA adquieran material sanitario. Probablemente no le quedaba otra salida a un Ejecutivo que ha demostrado una ineptitud pavorosa: no sólo no ha dejado comprar a los demás, sino que no ha sido capaz de adquirir unos productos absolutamente imprescindibles para la lucha contra la epidemia.

La incompetencia de Sánchez y compañía es tan impresionante que hasta cabría pensar que se trata de algo infinitamente peor; que lo que se pretende es dañar a la oposición haciendo que la crisis sanitaria sea especialmente dramática en los territorios gobernados por la derecha. ¿Estamos ante un Gobierno tan sectario como para ser capaz de algo tan ruin, de poner en riesgo la vida de millones de españoles, con tal de acogotar a unos rivales tenidos por enemigos? Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han dado estremecedoras muestras de ser capaces de cualquier cosa, por lo que la cuasi inevitable desconfianza han de desbaratarla no con dichos sino con hechos, hechos palmarios que despejen cualquier duda.

Mientras, aquí que exigirles que no molesten y que dejen trabajar a los que están sí demostrando liderazgo, responsabilidad, capacidad y sentido de Estado.