Angustia entre los empresarios ante la pérdida de envíos de material sanitario a España

Luis Fernando Quintero

Varios empresarios españoles con actividad en China lamentan que la inacción del Gobierno está frenando la llegada de EPI, test y respiradores.

Luis F. Quintero | 2020-03-24

No son ni uno ni dos los empresarios españoles que, afincados en China o con negocios radicados allá, llevan días tratando de hacer llegar material sanitario a nuestro país para paliar los problemas de abastecimiento de equipos de protección individual, respiradores y test rápidos, que ha provocado la terrible crisis del coronavirus, aunque sin mucho éxito.

Uno de estos empresarios, confiesa a Libertad Digital que los problemas que ha tenido para poder poner material a disposición de la sanidad española ha sido tortuoso. "No hay teléfonos habilitados para quienes podemos proporcionar material. Todo ha tenido que ser a través de contactos", añadía, "si no tienes contacto, no hay manera de ponerse a disposición". Este empresario nos cuenta que actualmente, y después de 10 días intentándolo, ha logrado poner a disposición de la Comunidad de Madrid, decenas de miles de test rápidos, pero todavía no se ha logrado servir el producto. Ha desistido de intentarlo con Sanidad por la experiencia de otros colegas. Este empresario, actualmente está surtiendo de mascarillas, y otro material de protección a países como Portugal, Italia y Estados Unidos.

En los casos consultados por Libre Mercado, todos los relatos coinciden en la falta de organización, la absoluta falta de previsión y la incertidumbre sobre lo que pueda pasar en la aduana española cuando lleguen allí los productos. Pero principalmente denuncian falta de organización, decisión, planificación y rapidez en la toma de decisiones por parte del Gobierno central.

Uno de estos empresarios advierte de que esa falta de previsión está complicando la llegada de material, porque "literalmente todo el mundo está buscándolo y ahora mismo conseguirlo supone una auténtica batalla". Por este motivo, consideran estos empresarios que contar con quienes puedan rastrear fábricas y negociar pedidos con equipos chinos en el terreno es de vital importancia, ya que el régimen comunista sigue necesitando surtido para consumo interno y no ha liberado toda la producción para exportación, tan sólo una parte.

Otro de estos empresarios, que reside en China desde hace años, está intentando ponerse en contacto con quien quiera tramitar este tipo de pedidos desde España. "He ofrecido este servicio al Consulado de España en Cantón pero deben estar muy ocupados", porque no le han respondido. El volumen de producción de que dispone este empresario es de casi tres millones de mascarillas quirúrgicas diarias y de medio millón diario de mascarillas especiales KN95.

Más allá de este inventario que ha logrado este empresario, cree que su experiencia puede ser muy notable para encontrar fábricas para test rápidos o para respiradores, ya que cuenta con un equipo de personas muy nutrido que le permiten encontrar la producción y negociarla en tiempo récord.

Pero, ¿qué pasaría si estos empresarios logran dar con alguien en el Gobierno que quiera aceptar esta ayuda? El ejemplo lo pone encima de la mesa la agencia Colpisa, que ha recogido el testimonio de uno de estos empresarios que sí logró hablar con el Gobierno.

Según este empresario, el pasado 11 de marzo (el día que se decretó el cierre de colegios, universidades y escuelas infantiles), logró ponerse en contacto con el Ministerio de Sanidad, "porque podía conseguir material muy variado y a buen precio", como los otros dos casos comentados anteriormente. Ofreció mascarillas, equipos de protección individual (los famosos EPI) y test rápidos y en aquel momento podía haber puesto esta producción en tres días en el aeropuerto de Barajas, pero no recibió respuesta. Al día siguiente siguió intentándolo y nada. No había respuesta. Según su relato, después de una semana esperando y de tener en marcha la gran cantidad de gestiones que hay que hacer para bloquear esos pedidos –y que implica parte del pago por adelantado, etc.– terminó colocándolo en otros dos destinos que están mostrando mucho interés y demanda, Miami y Australia.

Pero no queda ahí la cosa. Una semana después, y tras ese pedido infructuoso, volvió a ponerse en contacto con el Ministerio, donde entonces le pidieron rellenar unas "hojas de oferta" para concretar lo que estaba ofreciendo. Aclara que había productos que habían subido de precio por la explosión de la demanda, aunque seguían siendo buenos precios, decía el empresario.

Dos días después desde el Ministerio le dijeron que tenían tantas ofertas sobre la mesa que tenían que estudiarlas todas…. Pasaron cinco días y el empresario cuenta a Colpisa que llegó a hacer la reserva de carga en un aeropuerto chino, convencido de que el Ministerio las iba a comprar. "Empresas de Brasil me la querían comprar inmediatamente, pero la estaba guardando porque eran para España. Pero no hubo pedido. En una hora las había vendido", recuerda.

Desde entonces, y como los otros empresarios con los que ha contactado Libre Mercado, han decidido hablar directamente con las comunidades autónomas o con los hospitales, aunque estos últimos desde que sus últimos pedidos desaparecieron en la aduana (con las requisas del Gobierno), no han vuelto a comprar. Este último empresario decía "sé que a muchos empresarios les está pasando lo mismo que a mi".

Estos empresarios coinciden en señalar que quizá una de las características de este tipo de compras que puede estar frenando a Sanidad es el hecho de que tienen que abonar una parte importante por adelantado. "¿Por qué Inditex puede traer mascarillas y el Gobierno no?", se preguntaban, "porque ellos pagan", conjeturaba.