Los menores maltratados, desprotegidos ante el coronavirus: "Ahora no pueden escapar de su agresor"

Cristina Vega Sanz

En sólo una semana de confinamiento, la Fundación ANAR ha atendido 270 peticiones de ayuda, de las cuales el 65% eran casos graves.

Cristina Vega Sanz | 2020-04-04

El periodo de aislamiento está teniendo todo tipo de consecuencias. Durante estos días de confinamiento, los más pequeños están encerrados en un ambiente que, aunque debería ser siempre seguro, en algunas ocasiones puede convertirse en su peor pesadilla.

La Fundación de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR) ha denunciado que los menores de edad maltratados se encuentran "más desprotegidos que nunca" porque "ahora no pueden escapar de su agresor". Para poder darles apoyo, han incrementado sus servicios. Ahora, junto a su habitual teléfono de ayuda, han creado un chat gratuito y confidencial para facilitar la comunicación escrita con un equipo de expertos de 10 a 24 horas. Una vía cercana a los menores, ya que son los que más acostumbrados están a las Nuevas Tecnologías.

En la página web de la fundación (www.anar.org), los menores pueden rellenar un sencillo formulario para tramitar sus peticiones y ponerse en contacto con psicólogos, trabajadores sociales y abogados. Si el problema es urgente, la fundación llamará al 112 para que acuda rápidamente a la casa del niño o adolescente que se encuentre en apuros.

La directora del Teléfono ANAR, Diana Díaz, explica a Libertad Digital que en sólo una semana de confinamiento (del 23 al 30 de marzo), este nuevo chat ha atendido 270 peticiones de ayuda, de las cuales el 65% eran casos graves.

En general, los menores que acuden a esta vía tienen de 11 a 17 años y el principal problema que atraviesan es la violencia física dentro del núcleo familiar (corresponde al 12,7% de los casos), seguido del maltrato psicológicos (6,9%), el abuso sexual (3,5%) y el abandono de los cuidados (2,9%).

Sin embargo, no todas estas situaciones se dan dentro de la familia, en ANAR han detectado varios casos de violencia ejercida por los vecinos de las víctimas que la "justifican por el mal comportamiento de los más pequeños". En la organización, también aconsejan a los padres que no se ven capaces de gestionar los sentimientos de sus hijos durante este periodo de aislamiento.

Todas estas situaciones se intensifican durante la cuarentena y en muchos casos las vidas de los niños y adolescentes pueden estar en riesgo. Según Díaz, es "especialmente preocupante el intento de suicidio y las autolesiones. Las situaciones se recrudecen al estar en un entorno donde no hay escape, donde no pueden salir de casa".

Tras el cierre de los colegios, los menores maltratados ya no cuentan con un ambiente seguro como pueden ser los profesores, otros padres o los amigos. Por ello, en la Fundación ANAR siguen trabajando para ser esa vía de escape que muchos niños y adolescentes necesitan.