¿Pretende el Barcelona pagar a Lautaro y Neymar con nuestro dinero?

Juan Manuel Rodríguez

2020-05-18

Nos vemos irremisiblemente abocados a un fútbol profesional distinto. Aquella burbuja que especulábamos que tarde o temprano estallaría en mil pedazos y que algunos, como Florentino Pérez, previeron (de ahí justamente que adaptara su nueva política de fichajes a los nuevos tiempos que intuyó que se avecinaban) que llegaría, la pinchó la crisis económica, sí, pero por un elemento con el que absolutamente nadie contó, una pandemia provocada por un virus hasta ahora desconocido por la humanidad. De forma que, como en otras muchas parcelas de nuestra vida cotidiana, lo que ha hecho el Covid-19 ha sido acelerar la descomposición de lo que, al menos durante algún tiempo, podremos llamar perfectamente el "viejo fútbol", dando paso a uno nuevo en el que, de repente, cobrará de nuevo protagonismo una práctica tan vieja como la misma humanidad, la del trueque, el canje, o sea el puro y duro intercambio: no tengo dinero para pagarte el jugador que me interesa pero, a cambio, te ofrezco este otro futbolista que sí podría interesarte a ti.

El juego es divertido y, gracias a Dieter Brandau, que suele ser un adelantado a su tiempo y que hila muy fino, llevamos practicándolo, aunque con suerte desigual, desde hace algunas semanas en Fútbol EsRadio. No es sencillo porque cada uno defiende sus intereses y, aunque no lo piense de verdad, para cada cual sus jugadores son los mejores y los del rival tienen menos valor que los propios, que es un modo de hacerse fuerte en la negociación. Y luego hay operaciones que huelen directamente a chamusquina, como, por ejemplo, la que propone el diario Sport y que apuntaría a la posibilidad de que Semedo acabara en la Juventus de Turín a cambio de Pjanic, De Sciglio y veinticinco millones de euros. Si el Barcelona cierra así la operación será directamente una obra de arte negociadora aunque ya decían con cierta sorna el otro día por Twitter que, de confirmarse, alguien se habría pasado con el limoncello en Turín. Resulta, además, que el canje lo vemos desde nuestro punto de vista y no desde el punto de vista del otro negociador. Por ejemplo: A mí me interesa Mbappé, pues te lo cambio por Lucas Vázquez. Eso es tanto como sugerir que los dirigentes del Paris Saint Germain son directamente bobos cuando no lo son. Por otro lado, y por mucho que a mí me interese Mbappé y, a cambio, pueda ofrecerle al PSG a Ramos, Benzema, Vinicius, Hazard, Casemiro y medio Bernabéu, el club francés siempre puede decir que no porque considera fundamental a Mbappé para sus intereses deportivos.

Y luego está el asunto moral, el tema ético, que va de la mano del aspecto estético. ¿Es moral, resulta ético, es estético que un club que, debido a su mala gestión económica anterior, ha tenido que acogerse a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo para no irse directamente al rinchi, acometa una operación que nadie, salvo que sea muy inocente, puede achacar única y exclusivamente al poder negociador de sus dirigentes? De acuerdo, es posible que la Juve quiera prescindir de Pjianic, que ya tiene sus añitos, pero, ¿el Inter prescindiría de Lautaro canjeándolo por otros jugadores? ¿Qué futbolista del Barcelona podría satisfacer al equipo italiano para compensar la marcha de su jugador franquicia? Y lo mismo sucede con Neymar. El caso es que, en mitad de la tormenta, lo que ve Felipe Melo es un Barcelona imbatible gracias a una delantera conformada por Messi, Suárez, Lautaro y Neymar pero lo que vemos sin embargo el resto de ciudadanos es a un club que se ha acogido a un ERTE y que está incorporando a cracks mundiales a su plantilla. Cuando un trabajador está en un ERTE, no cobra nómina de la empresa sino que le paga el Servicio Público de Empleo Estatal, y lo que hace el SEPE es descontar de la prestación por desempleo el importe de la cuota de la Seguridad Social del trabajador e ingresarla a nombre del trabajador en la Seguridad Social. O sea, el ERTE lo pagamos usted y yo.

Otro club potente que se ha acogido al ERTE ha sido el Atlético de Madrid, pero el Atleti está pensando en recurrir a los jugadores que tiene por ahí cedidos para reforzarse, como, por cierto, está también pensando el Real Madrid, que sin embargo no se ha acogido a ningún ERTE. Si, en pleno tsunami económico mundial, Bartomeu consigue juntar en el mismo equipo a Messi, Suárez, Lautaro y Neymar canjeándolos por otros jugadores, habrá que considerar a Bartomeu como un sólido candidato para el premio Nobel de Economía. Pero como nadie considera que Bartomeu sea especialmente avispado habrá que valorar la otra opción, o sea la de que Bartomeu pretenda contratar a Neymar... pagándolo yo. Y yo no quiero pagar a Neymar, no señor. Que lo pague el Barcelona si lo quiere.