El Atlético reinicia La Liga en San Mamés ante el Athletic con su masoquismo particular (1-1)

David Vinuesa

El rey del empate en esta liga (13) volvió a regalar campo hasta el 1-0 inicial de Muniain. Diego Costa empató nada más sacar de centro.

David Vinuesa | 2020-06-14

Sí, el parón por el coronavirus condiciona y mucho las actuaciones de todos los equipos de nuestra Liga, pero en el caso del Atlético de Madrid hubo demasiadas cosas parecidas en San Mamés a las que ya pasaban antes de que el coronavirus entrase en escena. La covid-19 no tuvo ninguna influencia en los doce empates que el equipo de Simeone cosechó antes del parón y eso hace que escudarse en ello ahora para hablar del decimotercer choque en tablas sea imposible.

Si el partido del Atlético ante el Athletic de Bilbao lo llevas a Vitoria hace unos meses, vale. Si lo llevas a Anoeta a principio de año, ídem. Y así se pueden ir mirando actuaciones rojiblancas en las que el equipo de Simeone, masoquista hasta la médula en este terreno, decide esperar al 1-0 fuera de casa en vez de buscar el 0-1. Porque el Atlético acelera el coche cuando oye las sirenas de la policía y vive especialmente cómodo cuando no pasa nada de nada. Los rivales lo aprovechan y dependiendo de la reacción colchonera a Madrid se vuelven habitualmente con un punto o con cero, pero raramente con los tres.

Poca excusa se puede poner en el físico que inicies el choque mandando en el mismo y teniendo una gran ocasión de Yannick Carrasco para, a partir del minuto 17, darle al Athletic de Garitano todo el campo y además las segundas jugadas. Lo ha dicho muchas veces Simeone: "El Atlético sin intensidad…". Pues su Atlético no tiene intensidad fuera de casa y menos en la primera parte. Se desconoce si falta un puñetazo que destroce la pizarra en el vestuario, pero hay un mal endémico instalado en la caseta madrileña que puede meter en un lío muy serio al Atlético y a su economía.

Carrasco y Llorente, solos ante el peligro

Sí funcionó el experimento de Simeone colocando a Carrasco por banda izquierda y a Marcos Llorente de delantero junto a Diego Costa. El belga, que tuvo el 0-1 en sus botas precisamente a pase de Llorente, fue de lo mejor de la primera parte y a ello se sumó un despliegue físico de Marcos que pasó por encima de los defensores vascos cada vez que su equipo lograba dar más de dos pases seguidos. ¿Cuál fue el problema? Que Llorente tiene una velocidad más que el resto de sus compañeros y tanto Diego Costa como la segunda línea formada por Saúl, Koke o Thomas apenas ayudaron a sus dos mejores hombres.

El Athletic, por su parte, sufrió un poco al principio para acabar siendo el claro dominador del choque con Oblak al otro lado salvando el día de nuevo. Yuri fue un puñal por la izquierda, Muniain se coló como un ratón por el centro del campo aprovechando las segundas jugadas y Raúl García vivió en un paraíso ‘tropical’ tocando todos los balones que Thomas y Saúl eran incapaces de recuperar. De esa forma, siendo mejores y con el Atlético esperando a que un milagro le diese el 0-1, llegó el 1-0 de Muniain robándole la cartera a Thomas.

¿Por qué esperar al 1-0 para acelerar? Es la pregunta del millón para el Atlético, que justo después del gol cogió la moto para llegar cuanto antes a la portería de Unai Simón. Y esta vez lo logró. Nada más marcar Muniain, pérdida de balón del Athletic, pelota para Koke, pase genial y definición de Diego Costa. Simeone en la banda, cariacontecido, porque su equipo se pone sogas a sí mismo esperando el primer azote para espabilar. Las 50 sombras del Atlético, es decir, masoquismo puro y duro que tiene al equipo sexto. Ellos verán si la fusta es el mejor sistema. Sus rivales, mientras tanto, disfrutan teniendo ellos el arma en la mano.

Segunda parte sin frescura

En la primera parte fue mejor el Athletic hasta que los famosos cinco cambios ahogaron al equipo de Garitano. Los jugadores que más viven de su velocidad, como es el caso de Iñaki Williams o Yuri, empezaron a bajar sus prestaciones y cuando Simeone metió casi de golpe en el campo a Morata, Lemar, Arias y Correa, los locales se temieron lo peor.

Las sustituciones empeoraron al Athletic, pero no mejoraron al Atlético que, pese a todo, tuvo el 1-2 en su mano con un disparo a quemarropa de Arias que Unai Simón sacó con unos reflejos de gato felino. Poco más aparte de eso dejó la segunda parte ya que la gasolina local y visitante mezcla muy mal con la falta de gol que tienen ambos conjuntos. En el capítulo de polémicas, un empujó dentro del área a Marcos Llorente que parece poco contundente como para pitar penalti.

Lo dicho: si el Atlético sigue ofreciendo sombras y no luces en cuanto a intensidad y actitud, la Europa League supondrá una dolorosa fusta como premio final de Liga. Les quedan 10 finales y habrá diez equipos deseando dominar y aprovecharse de las primeras partes colchoneras.

Ficha técnica

Athletic Club, 1: Unai Simón; Capa, Yeray, Iñigo Martínez, Yuri (Unai Núñez, m.83); Dani García, Unai López (Vesga, m.63); Williams (Kenan Kodro, m.91), Muniain (De Marcos, m.83), Córdoba (Sancet, m.63); y Raúl García
Atlético de Madrid, 1: Oblak; Trippier (Arias, m.63), Savic, Giménez, Lodi; Koke (Herrera, m.78), Thomas, Saúl, Carrasco (Lemar, m.63); Marcos Llorente (Correa, m.68) y Diego Costa (Morata, m.63)

Goles: 1-0, m.37: Muniain; 1-1, m.39: Diego Costa
Árbitro: José Luis González González (Comité de Castilla y León). Mostró tarjeta amarilla a los locales Muniain (m.6), Williams (m.46) e Iñigo Martínez (m.84)
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo octava de LaLiga Santander disputado en el estadio de San Mamés, a puerta cerrada debido a la pandemia de coronavirus