Puigdemont, destrozado por el triunfo del Frente Nacional en su "santuario" de Perpiñán

Pablo Planas

El prófugo lamenta la derrota de Jean-Marc Pujol, el alcalde que le dispensó toda clase de honores el pasado febrero.

Pablo Planas (Barcelona) | 2020-06-29

Louis Aliot, el candidato de Rassemblement National (antes Frente Nacional) a la alcaldía de Perpiñán, ha ganado claramente las elecciones locales con un 54% de los votos. Desde 2009 gobernaba en la ciudad la formación conservadora Los Republicanos y era alcalde Jean-Marc Pujol, gran valedor del prófugo de la justicia española Carles Puigdemont.

Tal era la relación del francés Pujol con Puigdemont que no tuvo ningún reparo en ofrecer al fugado toda clase de reconocimientos en la última visita del prófugo a la localidad francesa, el pasado mes de febrero. En aquella ocasión, Jean-Marc Pujol movilizó a los alcaldes de la zona para dispensar al huido un colorido homenaje institucional en el ayuntamiento de Perpiñán primero y en la sede del consejo general del departamento de los Pirineos Orientales después.

Puigdemont también fue el protagonista de otro homenaje previo al partido de rugby disputado por el equipo local, que luce la señera en su indumentaria. Fueron los actos que enmarcaron el multitudinario mitin separatista del 29 de febrero, un acontecimiento sobre el que se debate si contribuyó a propagar el coronavirus en la ciudad francesa y en gran parte de Cataluña.

Tras la derrota de Jean-Marc Pujol, Puigdemont ha señalado en Twitter que "la ciudad de Perpiñán será gobernada por la extrema derecha francesa, inspiradora de las extremas derechas europeas. Mi reconocimiento a tantas personas del norte que han trabajado para evitarlo. No ha sido posible, la victoria de Aliot ha sido clara". Pese al reconocimiento del fracaso de su candidato en su "santuario", Puigdemont dice que espera que "el interés por Perpiñán de los medios catalanes del sur no se limite sólo a destacar la victoria de RN".

Aliot, el nuevo alcalde, se abstuvo de apoyar a Puigdemont durante su visita a Perpiñán. Semanas antes había declarado que no quería que el separatismo catalán contaminase la política municipal.