¿Se defenderá algún día el Real Madrid?

Juan Manuel Rodríguez

2020-07-07

El domingo lo hizo Bartomeu, ayer Vives y hoy, de nuevo, Setién aunque quien arrancó la carga de la brigada ligera culé fue, como suele suceder siempre en estos casos, Piqué. El defensa barcelonista volvió a hacer el otro día un gesto en el transcurso del partido contra el Villarreal, por cierto el mejor de los azulgrana desde el reinicio liguero: Gerard movía las manos como quien maneja los hilos de un guiñol, en clara referencia a Florentino Pérez. Bartomeu, Vives, Setién y Piqué están desesperados. Están desesperados porque ven cómo se les escapa una Liga que estaba tan barata como para haberse marchado en marzo, cuando se suspendió, dos puntos por encima del Madrid. Parecía imposible con lo desastrosamente mal que estaban jugando los culés pero el Real perdió con el Betis y el Barcelona se encontró con un regalo inesperado.

En la vuelta han perdido lo ganado y más, hasta situarse a 4 puntos de un Madrid ciertamente mediocre, que juega mal pero sólido en defensa. Y, con 12 por jugar y un calendario razonable, en la ciudad condal interpretan que ya no les queda tiempo suficiente por delante como para enjugar esa diferencia de puntos en la clasificación. La reflexión de Bartomeu habrá sido muy parecida a la siguiente: "No puedo sacar pecho por el tema económico, que es desastroso y no puedo presumir del tema deportivo, que va mal, así que el único modo que tengo de congraciarme con mi afición es hablando de los árbitros y del VAR". O sea, como Pedro Sánchez con Franco y, ahora, con el Pazo de Meirás. Porque en el inicio de la Liga el argumentario culé era otro bien distinto, el argumentario era "con el VAR se le han acabado los beneficios al Madrid". Eran, por cierto, unos beneficios irreales puesto que quiero recordar, aunque me haga daño, que el Barcelona ha ganado 8 de las últimas 11 Ligas. Si, tal y como sugiere el barcelonismo, el sistema estaba corrupto antes del VAR, lo estaba a favor de los culés, ¿no? Antes del VAR por fin se le acababa el chollo arbitral al Real Madrid y ahora, con el VAR, el Real Madrid vuelve a tener un chollo. Con VAR, chollo y chollo sin VAR. Pero es que aquí el asunto no es el VAR ni el VOR ni el VIR ni el VUR sino manchar la reputación del de enfrente y hacerlo al toque de trompeta de Piqué, Llorard Piqué.

El asunto es que Bartomeu ataca al Real Madrid, también lo hacen Vives, Setién y Piqué, y el Real Madrid filtra que está indignado. Pero ya no vale con filtrar, es el momento de actuar, de dar la cara, de responder. Ha habido otras ocasiones en las que Florentino Pérez ha salido a desmentir a un medio de comunicación. Y, a través de comunicados oficiales, varias veces. Por ejemplo con el asunto de Mbappé: no había que enfadar al jeque, el jeque por encima de todo. Pero hoy, ahora, la que está enfadada, molesta, inquieta es la afición del Real Madrid, club que filtra que está enfadado. Y lo que yo no puedo parar de preguntarme es ¿Dónde está el presidente del Real Madrid? La afición del Barcelona ha visto al suyo poniendo en tela de juicio la validez de un sistema que siempre beneficia al mismo. La afición del Barcelona ha visto a uno de sus directivos atacando al Real Madrid, hoy mismo a su entrenador, el otro día a uno de sus jugadores más emblemáticos: ¿Dónde está el Real Madrid? ¿Y qué hará falta para verlo reaccionar? Si al Real Madrid se le escamotea un penalti claro el viernes que viene que le cuesta los 3 puntos, ¿habrá alguien ahí que dé la cara? ¿Advertirá alguien del Madrid a Javier Tebas de que no se puede atacar impunemente al mejor club deportivo de la historia? ¿Hay vida en el Bernabéu?

Como se lo he dicho a Florentino personalmente, aunque quizás no con estas mismas palabras, sigo pensando que, desde el año 2000, el Real Madrid lo ha hecho todo muy bien... salvo cuando de defenderse a sí mismo se trata. El Real Madrid de Florentino es de inspiración monjil y a veces uno tiene la sensación de que cuando cruza al Bernabéu lo hace más a un convento que a un estadio de fútbol. Si Florentino estuviera ahora mismo aquí me diría más o menos lo siguiente: "Dientes, que es lo que les jode". Pero yo no tengo esa capacidad, no va conmigo lo de poner la otra mejilla, lo siento. Soy mourinhista. Le toca a usted, Florentino. Ya no está José Mourinho, ahora está monseñor Butragueño. Y se nota, vaya que si se nota. Antes tocaba AC/DC y ahora lo hace Jeanette.