Día grande del separatismo, que festeja la salida de los golpistas y la suspensión de la visita de los Reyes

Pablo Planas

Junqueras llama a Torra nada más salir de la cárcel para decirle que está al cabo de todos los temas del gobierno catalán.

Pablo Planas (Barcelona) | 2020-07-17

Fiesta grande del separatismo. Los golpistas presos ya están en la calle. Hoy entra en vigor el tercer grado penitenciario a pesar del recurso de la Fiscalía. Dos años y nueve meses después del golpe de Estado, algunos de sus autores son agasajados por las entidades, los partidos y los medios separatistas. El mismo día en el que estaba prevista una visita a Cataluña de los Reyes.

Doble celebración para el frente separatista, que anunció para la ocasión un recibimiento hostil con cadenas humanas en los enclaves que tenían previsto visitar Felipe y Letizia. La Casa Real suspendió el desplazamiento sin dar explicaciones, lo que ha propiciado que partidos y grupos independentistas presuman de su capacidad de coacción.

Poco antes de la siete de la mañana estrenaban eufórico el tercer grado Oriol Junqueras, Jordi Cuixart, Raül Romeva y Jordi Turull. El más expresivo de todos ellos era Jordi Cuixart, presidente de Òmnium Cultural, quien daba muestras en Twitter de todo lo contrario al arrepentimiento: "El tercer grado no es nada. Seguiremos luchando para que se acabe toda la represión, el retorno de los exiliados y por la autodeterminación de Cataluña. Viva la República Catalana. ¡Somos y seremos!"

Después insistiría en lo mismo en una entrevista en la emisora oficial de la Generalidad, Catalunya Ràdio. Tono triunfalista e irredento. "Nunca conseguirán abolir (sic) la sociedad catalana" declaró tras arremeter contra la Corona y el Gobierno y asegurar que el referéndum es irrenunciable.

Tras el paso por la emisora, recibimiento en la sede de Òmnium. Unas decenas de personas han cortado la calle y han gritado "¡lo volveremos a hacer!" a la llegada de su líder.

A disposición de Torra

Junqueras, por su parte, se ha puesto inmediatamente a disposición del presidente de la Generalidad, Quim Torra. Nada más salir ha llamado a Torra y le ha dicho que estaba al cabo de la calle de todos los asuntos gracias a su segundo, el vicepresidente autonómico Pere Aragonès. La llamada a Torra ha sido la primera gestión de Junqueras. Ha sido, dicen los portavoces de ambas partes, una conversación "cordial" en la que no se ha abordado en profundidad ningún tema, ni la gestión del coronavirus que enfrenta a Torra con los consejeros de ERC, ni la mesa de diálogo con el Gobierno, asunto en el que también hay fuertes discrepancias.

Por la tarde, se repetirán los homenajes. ERC ha preparado un gran recibimiento para Junqueras en la localidad de San Vicente dels Horts. Serán actos de grupos y partidos separatistas. El gobierno regional, que es quien ha concedido el tercer grado, se ha abstenido de organizar el recibimiento, aunque los consejeros participarán a título partidista en los homenajes.

Según la juez de Vigilancia Penitenciaria María Jesús Arnau Sala, Junqueras "actualmente prioriza estar con la familia y los amigos más próximos" y se quiere dedicar a la familia y a actividades privadas. La magistrada considera además que los presos se sometieron a programas sobre resolución de conflictos de forma pacífica y que todos ellos han dado muestras de haber comprendido el alcance de sus actos. Tales impresiones contrastan con las declaraciones y pronunciamientos públicos de los condenados.