Las claves del espectacular bajón del Real Zaragoza tras el confinamiento

Mozart Ballesteros

El equipo maño, que llegó a estar líder, ha desperdiciado una ocasión de oro para lograr el ascenso directo, aunque al menos jugará los playoffs.

Mozart Ballesteros | 2020-07-18

El Real Zaragoza no ha tenido una buena vuelta al trabajo. Así lo reflejan los números que atestiguan que, desde que se volvió a competir, el equipo de La Romareda no ha cogido el punto a la competición.

El primer punto reseñable tiene que ver con los goles que ha recibido el equipo de Víctor Fernández antes y después del confinamiento. Hasta la jornada 31 de la Liga Smartbank, fecha en la que se paró la competición, el equipo tan solamente había recibido 30 goles. Aproximadamente un gol por partido.

Pero tras el parón, los goles que ha recibido el equipo son 22. Una cifra que duplica el número de tantos por encuentro recibido. Algo menos de la mitad de las dianas que consigue el equipo. Y que hace sin valor el número de tantos por partido que consigue el equipo aragonés: algo más de un gol por jornada.

El día que comenzó a caer el 'castillo de Naipes' zaragocista tuvo lugar ante el Huesca. Desde el derbi no ha sabido levantar cabeza. Un solitario tanto en el campo zaragozano fue la primera piedra a un problema que Víctor Fernández, por ahora, no sabe solucionar.

Un contratiempo que ha convertido La Romareda, histórico fortín, en un lugar que no se consigue vencer desde hace cinco jornadas. Posiblemente, la falta de aliento de los aficionados del club empujarían al equipo a una versión distinta.

Otro de los puntos es la condición física del equipo. En muchos partidos se puede ver un equipo errático, que no consiguen imponer su fútbol al rival y que es dominado por el equipo al que se enfrenta.

Esta situación lleva a otra de las claves. Una mala condición física puede llevar a lesiones. El equipo de Víctor Fernández no está viendo fácil el imponer en el campo un equipo con garantías por culpa de las molestias físicas.

Hasta, al menos, siete jugadores han necesitado parar y recuperar sus problemas físicos para intentar volver con mejores sensaciones. Dos estandartes como Zapater o Javi Ros, han sido incapaces de mostrar su mejor versión a consecuencia de dolencias musculares.

Esa falta de un equipo de garantías conlleva que el equipo pueda mostrar errores de bulto. Esto si se realiza cerca de la portería propia, como ha sido el caso varias veces en el equipo, permite al rival llegar más veces al portero y ponerle en aprietos.

Esos problemas han mostrado, sobre todo, un agujero en la zaga que facilita el introducirse a los rivales del club de 'La Pilarica'. Un hecho que se razona, sencillamente, con el número de tantos que lleva recibidos el Zaragoza en los 10 partidos post Covid: 22.

La insistencia de caer en estos errores defensivos y la inconsistencia defensiva son factores que pueden mostrar también una falta de ideas del técnico. Nadie puede dudar de la calidad como entrenador de Víctor Fernández, histórico en LaLiga Santander y sobre todo en 'su' Zaragoza. Pero todo hace indicar que no está dando con la tecla adecuada.

Esto, unido a decisiones arbitrales que pueden ser debatidas, lleva al equipo a un problema psicológico que parece haber llegado en el peor momento. No hay que olvidar que a pesar de no haber conseguido el puesto de ascenso directo, tiene la 'segunda oportunidad' en los playoffs de ascenso.