Si es bueno para España, es malo para ellos

Pablo Planas

El Gobierno y sus palmeros pretenden convencer a los españoles de que en la Unión Europea se venden duros a cuatro pesetas.

Pablo Planas | 2020-07-23

El Gobierno y sus palmeros pretenden convencer a los españoles de que en la Unión Europea se venden duros a cuatro pesetas, extraordinario fenómeno y suculento negocio propiciado por el gran narciso Pedro Sánchez. De ahí que los ministros le hicieran el pasillo a su llegada a la Moncloa, en una de las imágenes más vergonzosas, patéticas y lamentables de la historia de la democracia en España. Y cómo aplaudían, cuánto fervor, qué manera de batir palmas. Parecía que Sánchez viniera de dirigir con éxito el Desembarco de Normandía. Y a sus pies, las ministras y los ministros, una panda de pelotas.

Semejante disparate fue grabado y difundido por las televisiones y las redes sociales para compensar las preocupantes imágenes procedentes de la cumbre europea y en las que Pedro Sánchez aparecía ausente, sin papeles, al margen de todas las conversaciones, hecho un auténtico paria, paseando sin sentido su desgarbo noqueado mientras el resto de los primeros ministros le hacían la cobra para evitar la fotografía con el presidente del Gobierno más incompetente del mundo, según el último informe de la Universidad de Cambridge sobre la gestión del coronavirus.

Dicho informe contempla el número de muertes por millón de habitantes, la tasa de contagios, el grado de control de la epidemia, la capacidad para reducir los positivos y los efectos sobre la movilidad y, hechas las cuentas, España aparece en el último lugar de los países desarrollados, puesto 33. Y eso que los investigadores de la citada universidad aceptan las cifras de muertos y contagiados del Gobierno, que son un insulto a la inteligencia.

A pesar de ello y del abandono de los ancianos (45.000 pensionistas menos), de las dificultades para cobrar los expedientes de regulación temporal, de haber mandado a médicos y enfermeras a combatir la enfermedad sin equipos de protección, de haber laminado las garantías constitucionales, de haber destrozado la economía, estos tipos, Sánchez e Iglesias, Ábalos y Garzón, la banda al completo, sacan pecho y se montan escenas como la del pasillo de la Moncloa, estampa que pasará a los anales de la manipulación propagandística.

En cuanto al acuerdo europeo para la reconstrucción pospandemia, se ignora todavía el contenido de la letra pequeña. Se conoce, eso sí, que las ayudas y los prestamos están sujetos a condiciones, porque, a diferencia de lo que pretende hacernos creer el Gobierno, el dinero no sólo no se regala sino que se presta a cambio de ajustes, recortes y reformas que no pasan precisamente por dar gusto a Bildu y a Podemos en lo relativo a la reforma laboral del PP. Y si el acuerdo es bueno para España, será malo para ellos, porque debería impedir que las ayudas se destinen a gastos superfluos como las campañas del Ministerio de Igualdad y la existencia del mismo ministerio, entre otras inútiles covachuelas.