Miguel Abellán, del toreo a la política y su romance con Beatriz Sáenz de Miera

Manuel Román

Miguel Abellán, retirado del toreo, trabaja en el gobierno de la Comunidad de Díaz Ayuso para defender los intereses del toreo.

Manuel Román | 2020-08-02

El madrileño Miguel Abellán es un curioso caso de torero metido en política, lo que no es habitual en su profesión. De memoria, sólo acertamos a recordar el caso del legendario matador don Luis Mazzantini (que así se le trataba cuando fuera de los ruedos accedió al puesto de Gobernador). A éste se le atribuía la anécdota (también la he conocido aplicada a otro diestro) de la respuesta que dio a un periodista que se interesó de cómo había llegado a la política tras vestirse de luces: "¡Pues degenerando, hijo mío, degenerando!". No es el caso del joven Miguel Abellán, que en septiembre próximo cumplirá cuarenta y dos años.

En 2014 sufrió un duro percance, sumado a otra treintena de cornadas que precisaron de sesenta operaciones. Insuficiencia renal viene padeciendo desde entonces. Sus riñones lo traen "por la calle de la Amargura". Es fuerte. Le viene de familia. Su padre, apodado "El Maletilla de Oro", fue matador y luego banderillero. Tuvieron que amputarle una pierna. Para alimentar a su modesta familia consiguió que el Ayuntamiento le proporcionara en el barrio de Carabanchel un kiosco de prensa. Miguel Abellán (hijo), decidido a continuar la profesión paterna pese a la desgracia logró situarse entre los matadores del grupo especial.

Coincidió con "El Juli" y otros jóvenes, aunque le faltó más suerte que éste para convertirse en millonario. No obstante ha ganado lo suficiente para olvidar la penuria de sus años de infancia y adolescencia en el hogar paterno. Pero ya no puede torear por la enfermedad que padece. Ese es el motivo de que se decidiera a emprender su aventura política en las listas del PP de su amigo Pablo Casado. Al final, no logró ser diputado pero la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, le proporcionó el cargo de Director del Centro de Asuntos Taurinos. Y desde ese despacho tramita cuantos problemas atraviesan en estos duros momentos los profesionales del toreo, muchas de cuyas familias, asegura, necesitan de las ayudas diarias del Banco de Alimentos. Sabido es que en la presente temporada, desde marzo, no se celebran festejos, y nos tememos que tampoco habrá muchos en los próximos meses, hasta que concluya tradicionalmente en el mes de octubre, tras las fiestas del Pilar y de Jaén.

Miguel Abellán es un hombre decidido. Valiente en los ruedos, muy activo en cuanto aborda, como cuando ganó el concurso televisivo ¡Mira quien baila!, con una biografía sentimental en la que destaca su noviazgo durante cinco años, a partir de 2005, con la conocida actriz Natalia Verbeke. Tarifaron, aunque han mantenido desde entonces una buena amistad. Al año de aquella ruptura el torero se ilusionó con la diseñadora Gabriela Araluce. Pero aquella relación concluyó pronto. Fue en 2016 cuando conoció a la madrileña Beatriz Sáenz de Miera, trece años menor que él; graduada en Administración y Dirección de Empresas. Muy atractiva, ha sabido comprender a quien es desde entonces su pareja, viéndose por supuesto correspondida.

Al año siguiente, en la boda ibicenca de sus buenos amigos, Fonsi Nieto y Marta Castro, anunciaron oficialmente su unión, aunque de momento no tienen prisa por casarse. Miguel dice que para ser feliz no precisan de firmar papel alguno. Lo que sí quiere es ser padre cuanto antes.