Richard Nixon: concluyó la Guerra de Vietnam

Pedro Fernández Barbadillo

Cuando falleció en 1994, Bill Clinton le elogió diciendo que Nixon fue “un estadista que buscó construir una estructura de paz duradera”.

Pedro Fernández Barbadillo | 2020-08-23

Como EEUU se encuentra en año electoral, damos este agosto una serie de artículos sobre sus más influyentes presidentes del siglo XX.

El "caso Watergate" desveló uno de los grandes secretos de Washington: los presidentes usaban su poder para espiar a sus rivales. El Comité de Inteligencia del Senado descubrió en 1975 que todos los presidentes entre Franklin D. Roosevelt y Richard Nixon habían recurrido al FBI para interceptar el correo y el teléfono de personas sin vínculo alguno con la delincuencia o el espionaje para gobiernos extranjeros. Lo hizo Nixon, lo hicieron otros antes que él y lo hicieron más después. La diferencia radica en que únicamente se le pilló a él. Su humillante dimisión oscurece su herencia, cuyas consecuencias aún nos afectan.

Richard Nixon (1969-1974) retiró las tropas de Estados Unidos de Vietnam del Sur como parte del proceso de "vietnamización" de la guerra, una guerra de la que fueron responsables Jack Kennedy (1961-1963) y Lyndon B. Johnson (1963-1968).

El viaje a China

En las relaciones exteriores, causó un cambio de eje al pasar de un mundo bipolar a una política triangular, al reconocer a la China roja y convertirla en aliada frente a la URSS. Nixon compensó así la "pérdida de China" con la que él y sus compañeros republicanos habían asaeteado a Harry Truman, cuando Mao venció en la guerra civil a Chiang Kai-shek, viejo aliado de EEUU, y forzó a los nacionalistas a refugiarse en la isla de Formosa.

El viaje a Pekín, en febrero de 1972, tuvo profundas consecuencias geopolíticas. La Unión Soviética, asustada al quedar encajada entre la OTAN por el oeste y China por el este, abandonó las tácticas dilatorias en las negociaciones de desarme. Sólo unos meses de su reunión con Mao Zedong, Nixon se desplazó a Moscú para firmar el SALT, el primer tratado de limitación de misiles antibalísticos, que duró hasta el siglo XXI.

La contención dio paso a la distensión. Washington recibió ofrecimientos de Leónidas Bréznev, para pactar una alianza contra los chinos. Nixon fue el primer presidente desde Theodore Roosevelt que dirigió la política exterior a partir del interés nacional, en vez de hacerlo desde la ideología wilsoniana.

El anticomunista y supuestamente belicista Nixon comenzó una época de deshielo y pacificación: retirada de Vietnam del Norte, acuerdos de desarme nuclear, sentó los cimientos para el proceso de paz entre israelíes y árabes, y puso en marcha la Conferencia sobre Seguridad Europea de Helsinki. Su presidencia confirmó que los puntos fijos en política son muy pocos.

Sin embargo, su reacción en Iberoamérica a la extensión de las guerrillas estimuladas por Cuba condujo a la formación de varias juntas militares.

Merced al abrazo entre Nixon y Mao, China, según el economista John Kenneth Galbraith, "se convirtió en bastión honorario de la democracia y de la libre empresa, papel en el que sustancialmente permanece, no obstante las últimas acciones represivas". La insólita alianza entre la mayor democracia y la mayor tiranía del mundo también ha sobrevivido a diversas presidencias (como ocurre con la de la Casa de Saud), aunque perjudicase al pueblo norteamericano.

Una de las razones de los ataques que sufre Donald Trump desde el comienzo de su mandato es su oposición a China, convertida ahora en adalid de la globalización con el aplauso de Bill Gates, Jeff Bezos y George Soros.

Desaparece el dólar-oro

Repitió el mismo error de su mentor, Dwight Eisenhower, al escoger al presidente del Tribunal Supremo y, al igual que él, Nixon aceptó mucho del "consenso socialdemócrata", como la "discriminación positiva".

Reformó el Plan Filadelfia, de la presidencia de LBJ, que obligaba a las empresas que contratasen con la Administración federal a cumplir cuotas de minorías entre sus empleados y había sido declarado ilegal. Elaboró programas de asistencia social, aunque con la salvedad de supeditarlos a que los beneficiarios realizasen formación laboral o aceptasen empleos. Sin embargo, los demócratas se opusieron.

Como Theodore Roosevelt, promovió el respeto a la naturaleza al establecer la Agencia de Protección Ambiental (EPA).

En 1971, suprimió la convertibilidad del dólar por una cantidad fija de oro, aprobada en los Acuerdos de Bretton Woods (1944). El Tesoro no podía seguir respaldando la moneda con sus reservas de oro, debido al déficit causado por la guerra de Vietnam y los programas sociales que aplicaron él y Johnson. La inflación se convirtió en una incómoda invitada que sólo aceptó retirarse en los años 90. También impuso un control de precios temporal, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. A este conjunto de medidas se le denomina "Nixon shock".

Al eliminar la paridad fija para el dólar, éste y las demás divisas empezaron a fluctuar en los mercados internacionales, lo que ha provocado crisis financieras y, también, la emisión de cantidades ingentes de dinero por los bancos centrales. Las consecuencias, que hoy padecemos, son burbujas de deuda y crédito.

Trató de limpiar su nombre después del Watergate y para ello colaboró con todos los presidentes posteriores a Carter. Cuando falleció en 1994, Bill Clinton le elogió diciendo que Nixon fue "un estadista que buscó construir una estructura de paz duradera".