Ussía revela que el conde de Godó se va a quedar sin el título de Grande de España

Pablo Planas

La Diputación de la Grandeza abre expediente contra el editor de La Vanguardia por deslealtad a España y al Rey.

Pablo Planas (Barcelona) | 2020-08-13

Alfonso Ussía afirma que "a finales de septiembre se depositará en la Diputación de la Grandeza el expediente de deslealtad a España y al Rey reunido para expulsar de su seno al Conde de Godó". Este es el mensaje en Twitter del excolumnista de La Razón que ha convulsionado la zona "noble" de La Vanguardia. Javier Godó, conde de Godó y todavía grande de España ya se temía en 2017 que le fueran a retirar la grandeza dada la línea editorial de su periódico y el sesgo separatista de la emisora de su propiedad Rac 1.

Fue en 2008 cuando el entonces Rey Juan Carlos I otorgó a Javier Godó la grandeza de España, distinción que se sumaba al título de conde que fue concedido en 1916 por Alfonso XIII a Ramón Godó, abuelo de Javier. La Vanguardia glosaba en estos términos la "grandeza" de su editor: "Durante 92 años años, la familia Godó ha honrado el título y ha sido fiel a los principios de "dignidad, trabajo e independencia" por los que el abuelo de don Juan Carlos otorgó el tratamiento de conde al abuelo de Javier Godó. Un siglo en el que los sucesivos condes de Godó se han mantenido leales a la Corona y al ideario de defensa de las libertades públicas".

Nueve años después, en 2017, Godó veía peligrar el título ante el acompañamiento que sus medios realizaban del embate golpista de la Generalidad. En aquel momento, destacados miembros de la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España mostraban abiertamente su indignación por los contenidos editoriales de los medios del conde.

Como dice el refrán, las cosas de Palacio van despacio y tres años después, Alfonso Ussía, revela que en otoño el conde se va a quedar sin su tan querida grandeza de España. Sus directivos le han convencido de que no hay nada que hacer, pues un cambio de línea editorial supondría el cierre de la radio y la ruina del periódico, ya que los lectores que aún permanecen fieles se han acostumbrado a los editoriales independentistas de Pilar Rahola.