El espeluznante testimonio de Meghan Markle sobre su aborto

La duquesa de Sussex contó su experiencia en una columna publicada en The New York Times.

Chic | 2020-11-25

Hace tiempo que Meghan Markle y el príncipe Harry pusieron tierra de por medio y abandonaron sus obligaciones reales para llevar una vida lo más normal posible. Por eso ha sorprendido tanto la columna de Markle en The New York Times titulada "Las pérdidas que compartimos" en la que se sincera sobre un episodio hasta ahora desconocido y muy complicado: su aborto espontáneo el pasado verano.

"Era una mañana de julio que comenzaba tan ordinariamente como cualquier otro día. (...) Recojo mi cabello en una cola de caballo antes de sacar a mi hijo de su cuna. Después de cambiarle el pañal, sentí un fuerte calambre. Me dejé caer al suelo con él en mis brazos, tarareando una canción de cuna para mantenernos a ambos tranquilos. (...) Sabía, mientras abrazaba a mi primogénito, que estaba perdiendo al segundo", escribe Meghan en el diario estadounidense en un ejercicio de sinceridad sin precedentes.

"Horas más tarde, yacía en una cama de hospital, sosteniendo la mano de mi esposo. Sentí la humedad de su palma y besé sus nudillos, mojados por nuestras lágrimas. Mirando las frías paredes blancas, mis ojos se pusieron vidriosos. Traté de imaginarme cómo nos curaríamos". Las duras palabras de la mujer de Harry de Inglaterra han sorprendido a todos no solo por la profundidad del discurso, sino porque se desconocía que los duques de Sussex estuvieran esperando su segundo hijo. Existían rumores, sobre todo después de que solicitaran un retraso de la fecha del juicio contra el grupo editorial del Daily Mail. Un movimiento que entonces se achacó a un posible embarazo.

"Sentada en una cama de hospital, viendo cómo se rompía el corazón de mi esposo mientras trataba de sostener los pedazos rotos del mío, me di cuenta de que la única forma de comenzar a sanar es preguntar primero: '¿Estás bien?'".

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Los duques de Sussex en la presentación de su hijo Archie

En el mismo escrito, la duquesa habla de este dramático año en el que se han producido decenas de miles de muertes debidas al coronavirus y reflexiona sobre lo que significa compartir con los demás estas tristes experiencias.

Y recuerda la próxima celebración del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, lugar donde residen y que conllevará el reencuentro de miles de familias que viven habitualmente en diferentes ciudades del país. "Así que este Día de Acción de Gracias —agrega—, mientras planeamos unas vacaciones como nunca, muchos de nosotros separados de nuestros seres queridos, solos, enfermos, asustados, divididos (...), comprometámonos a preguntarle a los demás, '¿Estas bien?'".

La pareja, desvinculada de la vida monárquica británica, vive en California desde la primavera pasada tras haber residido brevemente en Canadá. Ambos compraron una mansión en el exclusivo barrio de Montecito, en Santa Bárbara (EEUU), una ciudad costera situada a unos 150 kilómetros al noroeste de Los Ángeles.