Por qué Alemania desaconseja el uso de la vacuna de AstraZeneca en mayores de 65 años

Sandra León

A la espera de que Europa dé el visto bueno a su comercialización, Alemania pone en duda la eficacia de la vacuna por la que todos se pelean.

Sandra León | 2021-01-28

En plena batalla para que AstraZeneca cumpla con el suministro acordado con la Unión Europea, Alemania pone en duda la eficacia de su vacuna al desaconsejar su uso en mayores de 65 años.

"La vacuna de AstraZeneca, a diferencia de las vacunas de ARNm —Pfizer y Moderna—, solo debe ofrecerse a personas de 18 a 64 años", defiende el Comité Permanente de Vacunación del Instituto Robert Koch (STIKO, por sus siglas en alemán). El grupo de expertos que asesora al Gobierno alega en un comunicado que "actualmente no se dispone de datos suficientes para evaluar la eficacia de la vacuna a partir de los 65 años".

Su dictamen —que, en todo caso, no es vinculante— llega después de que el periódico alemán Handelsblatt asegurase el pasado lunes, citando fuentes gubernamentales, que la vacuna de AstraZeneca tenía una eficacia del 8% en dicha franja de edad. Tal advertencia hizo saltar todas las alarmas, por lo que la compañía no tardó en desmentir tales informaciones, asegurando que eran "totalmente falsas".

¿Una eficacia del 8%?

El ministro de Salud alemán, Jens Spahn, se limitó entonces a calificar la noticia como una mera "especulación", mientras que fuentes de su departamento aseguraron que probablemente se tratase de un error. "A primera vista parece que se han confundido dos cosas en los informes. Alrededor del 8% de los participantes en los ensayos de eficacia de AstraZeneca tenían entre 56 y 69 años, y solo entre el 3% y el 4% eran mayores de 70 años. Esto no da lugar a una eficacia de solamente un 8% entre los mayores", explicó el Ministerio.

Sea como fuere, lo que sí es un hecho es que el grupo de personas de avanzada edad incluidas en el estudio es muy inferior al de sus principales competidoras. Según los resultados publicados en la prestigiosa revista The Lancet, sólo un 12,2% de los participantes en los ensayos clínicos de AstraZeneca tendrían más de 56 años. Un porcentaje significativamente menor al incluido en los realizados por Pfizer y Moderna, en los que hasta un 20% y un 25% respectivamente tenía más de 65 años.

Se trata de un detalle que tampoco ha pasado por alto la propia Agencia Europea del Medicamento (EMA, según sus siglas en inglés), que será la que tenga la última palabra sobre su distribución. La directora del organismo, Emer Cooke, reconoció el martes que los ensayos que están analizando sobre la efectividad de la vacuna de AstraZeneca incluyen una cantidad "muy pequeña" de población mayor.

La EMA decidirá sobre su aprobación este viernes

Así, abrió la puerta a su aprobación para un grupo específico de edad, tal y como sugieren los expertos alemanes, aunque trató de calmar los ánimos de la prensa insistiendo una y otra vez en que el comité científico "está estudiando los datos para ver qué significan"

Si todo sigue según lo previsto, la Agencia Europea del Medicamento decidirá este viernes si aprueba o no la vacuna de AstraZeneca y en qué términos, aunque, en las últimas horas, el organismo ha subrayado que sólo dará luz verde a su comercialización si los datos presentados por la farmacéutica son "lo suficientemente sólidos y completos".

Los detalles del análisis científico se harán públicos en torno a las 15:00, desde la sede de la propia Agencia Europea del Medicamento. Tanto Cooke, como otros jefes de departamentos como el de Vacunas y el de Seguridad, explicarán en rueda de prensa la evaluación de los datos de laboratorio y los ensayos clínicos realizados con este fármaco.

La vacuna con menor eficacia demostrada

De lograr el visto bueno de los científicos europeos, la vacuna de AstraZeneca sería la tercera aprobada en la Unión Europea contra el covid-19, después de las desarrolladas por Pfizer y Moderna. Sin embargo, las diferencias entre ellas son realmente significativas, especialmente en lo que a su eficacia se refiere.

Mientras que las dos últimas han demostrado una eficacia de entre el 94 y el 95%, la vacuna por la que Europa ha entrado en una guerra sin cuartel apenas llega al 70,4% de media. La propia publicación de estos datos ya despertó ciertas dudas, después de que los investigadores de la Universidad de Oxford explicaran que un "error" había dado lugar a dos estrategias de dosificación diferentes.

El estudio establecía el suministro de dos dosis completas, una pauta que logró un 62% de efectividad. Sin embargo, debido a dicho error, un grupo de pacientes recibió media dosis inicial seguida de otra completa y, curiosamente, en este grupo, el porcentaje de eficacia se elevó hasta el 90%. La media que la compañía defendió en la publicación de sus resultados vendría dada, por tanto, del análisis combinado de ambos regímenes de dosificación.