El terrible impacto del coronavirus en los diagnósticos y la investigación contra el cáncer

Sandra León

1 de cada 5 casos no se diagnosticaron, el 50% de las cirugías de cáncer de mama se retrasaron y la participación en ensayos clínicos cayó un 30%.

Sandra León | 2021-02-03

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha hecho público su informe anual "Las cifras del cáncer en España", que estima que 2020 se cerró con 277.394 nuevos casos diagnosticados. Sin embargo, por primera vez lo que preocupa no son los enfermos detectados en el último año, sino aquellos a los que la pandemia ha condenado al ostracismo y los valiosos meses que la investigación ha perdido por culpa del coronavirus.

Según el último estudio coordinado por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) —y que se ha realizado en colaboración con las principales sociedades científicas que agrupan a los profesionales sanitarios—, al menos un 21% de los pacientes se habría quedado sin diagnosticar en la primera ola de la pandemia.

Tal y como explica a Liberta Digital Mariluz Amador, directora médica de la AECC y coordinadora del estudio, ese 21% es el porcentaje que obtuvieron después de comparar los casos detectados entre marzo y junio del pasado año con los que ya tenían de 2019.

"El número de casos va creciendo todos los años", asegura la doctora, por lo que esto significa que "al menos 1 de cada 5 pacientes que se hubieran visto en condiciones normales no se han visto". ¿Dónde están estos pacientes? Su respuesta no puede ser más clara: "Unos llegarán más tarde, con todo lo que eso implica de cara a sus opciones de supervivencia, pero otros desgraciadamente no llegarán".

Consultas telefónicas y retraso de cirugías

Además, la Asociación Española contra el Cáncer constata que hasta junio se produjo un descenso de alrededor de un tercio de las consultas presenciales, que fueron sustituidas en la misma medida por consultas telefónicas. "En muchos casos pueden ser útiles, pero hay otros en los que es imprescindible ver al paciente", alerta Amador.

En cuanto al retraso de los tratamientos, el dato más llamativo es el que aporta la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), que hace apenas unas semanas aseguraba que el 50% de las cirugías habían sufrido algún retraso por culpa de la pandemia. Su presidenta, María Antonia Gimón, aclara a LD que en ningún caso se trataba de operaciones urgentes, sino de "reconstrucciones o cosas menores", por lo que coincide con la AECC en que "lo más preocupante es, sin lugar a duda, la gran cantidad de casos que se han quedado sin diagnosticar".

El miedo al contagio

Para Gimón, el daño que hizo la suspensión de la actividad asistencial en marzo del año pasado es incuestionable, pero hay otra realidad que también ha influido: el temor de muchos ciudadanos a acudir a las consultas por miedo al contagio. "Muchas mujeres que tenían que acudir a hacerse mamografías optaron por no ir, sobre todo las que tenían programada una revisión y se confiaban pensando que en la anterior no le habían detectado nada", explica la doctora.

Lo mismo ha sucedido con otros tumores. "Muchas personas tenían miedo a acudir a su centro de salud y no consultaban sobre síntomas específicos", corrobora la directora médica de la AECC. Y también con los pacientes en tratamiento, a los que "en muchos casos, ha habido que convencerles de que su caso había sido estudiado individualmente y que, una vez valorado el riesgo/beneficio, los médicos consideraban necesario que acudieran al hospital".

El daño irreversible a la investigación

El temor de la gente también ha puesto en riesgo numerosas investigaciones. El estudio de la AECC —que ha tenido en cuenta los datos de 37 hospitales de toda España— revela que la participación de pacientes en ensayos clínicos durante la primera ola disminuyó un 30%. "Y esto en oncología es muy importante —subraya Mariluz Amador—, porque todavía seguimos teniendo tumores o situaciones para las que no tenemos respuesta y un ensayo clínico es una herramienta fundamental para poder avanzar".

En esta misma línea, la directora científica del Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (CIBERONC), Anna Bigas, asegura que el cierre temporal de los laboratorios durante los meses del confinamiento va a tener una repercusión negativa en la investigación contra el cáncer, "ya que en muchos casos, como cuando se estudia con células o animales, los experimentos son a largo plazo".

En ocasiones, explica la doctora, se trabaja con muestras "muy valiosas" y, si se paraliza el trabajo, después es prácticamente imposible volver a recuperarlo. De hecho, la directora científica de CIBERONC asegura que, casi 11 meses después, todavía no se ha restablecido el 100% de la actividad que los laboratorios tenían antes de la pandemia.

El coronavirus desaparecerá, el cáncer no

Con todo, las principales asociaciones y federaciones del sector quieren aprovechar este Día Mundial contra el Cáncer para transmitir un doble mensaje. El primero, a la sociedad: "No demoréis las consultas, acudid a los tratamientos y confiad siempre en los profesionales", reclama la directora médica de la AECC. Y el segundo, a las autoridades, a las que piden encarecidamente que "ese parón de la actividad asistencial que sufrimos al inicio de la pandemia no se vuelva a repetir".

Mariluz Amador advierte de que en estos momentos el sistema está volviendo a colapsarse e insiste en que es importante adoptar las medidas necesarias para evitar los errores del pasado: "No podemos parar la actividad cada vez que esto empeore, porque hasta que estemos todos vacunados puede pasar mucho tiempo y el cáncer va a seguir existiendo, no desaparece como el coronavirus".