Vacunación en Iberoamérica: entre datos alarmantes y la esperanza de las vacunas

Martín Higueras

La vacunación comienza en Iberoamérica, pero sólo en algunos países. Otros coordinan la llegada de vacunas en medio de una grave crisis sanitaria.

Martín Higueras (Iberoamérica) | 2021-02-05

Iberoamérica es una de las regiones del mundo que más ha sufrido el golpe del covid-19 desde que se detectó en marzo de 2020. Hasta la fecha se han registrado ya más de 610.000 muertes y casi 20 millones de casos confirmados. La situación se agrava aún más por la deficiente infraestructura de los servicios de la sanidad pública.

Brasil y México, con casi 230.000 y 165.000 muertos respectivamente, son los dos países que encabezan la lista de países más afectados de la región. Coincidencia o no, sus presidentes -de ideologías claramente opuestas- intentaron desde el inicio de la pandemia minimizar la gravedad de la situación. Jair Bolsonaro se contagió en julio de 2020 y Andrés Manuel López Obrador se está recuperando del contagio.

Con la segunda ola en pleno aumento y los hospitales ya colapsados ante la ausencia de especialistas y de camas de cuidados intensivos, todos los países trabajan para tener pronto las vacunas en sus países y así comenzar una masiva campaña de vacunación que pueda cubrir gran parte de la población.

Mientras muchos países siguen esperando que las vacunas lleguen a sus territorios, Chile —que suma 18.800 muertos— ya comenzó el proceso este miércoles con un plan masivo de vacunación. Sin embargo, el primer cargamento de vacunas llegó el 23 de diciembre con lo que se vacunó a más de 200.000 personas, una cifra que ha subido ya hasta los 450.000. Chile tiene también comprometidas otros 35 millones de vacunas: 10 millones son de Pfizer, 10 millones de la china Sinovac y el resto de AstraZeneca y Johnson & Johnson.

Por su parte, Argentina (48.700 fallecidos) inició la campaña de vacunación el 29 de diciembre tras recibir unas 800.000 dosis de la rusa Sputnik-V, aunque espera recibir un total de 5 millones de dosis en las próximas semanas. Además, el gobierno también está cerca de cerrar las negociaciones para recibir la vacuna china Sinopharm.

En cuanto al resto de la región, los gobiernos siguen intentando cerrar acuerdos, como Perú, cuyo presidente anunció este miércoles que en los próximos días llegará 1 millón de dosis de Sinopharm, mientras que Pfizer lo hará con un primer cargamento de 117.000 vacunas para fin de mes y alcanzar en junio un total de 5 millones de dosis, un plan que aún aguarda una confirmación definitiva. AstraZeneca también tendrá una cuota inicial con unas 400.000 dosis para Perú que cuenta ya con unos 41.800 muertos.

Por su parte, Brasil ya vacunó a 2,8 millones de personas —incluso en Rio de Janeiro instalaron un especio de vacunación a los pies del Cristo Redentor— y el gobierno de Bolsonaro negocia la compra de 30 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V y de la india Covaxin. Además, ya vacunó al 37% de los 410.000 indígenas adultos que viven principalmente en la Amazonía.

Pero más allá de estos acuerdos directos entre gobiernos y farmacéuticas, los países de Latinoamérica esperan las dosis suministradas por el Mecanismo de Acceso Mundial a las Vacunas contra el covid-19, llamado más comúnmente COVAX. Se trata de un grupo de trabajo integrado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la asociación Gavi Alliance (The Vaccine Alliance) y la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI).

La alianza fue creada en junio de 2020 con el principal objetivo de adquirir y distribuir de manera equitativa las vacunas contra el covid-19. Algunos países lo harán con financiamiento propio y otros sin costo por su situación económica y población.

La semana pasada se confirmó que unos 280 millones de dosis de vacunas llegarán a Latinoamérica a través de este acuerdo regional. Se espera que la mayor cantidad de dosis sea enviada a Brasil, con unos 10,7 millones de dosis, además de México con 6,5 millones, Colombia, con 2,7 millones, Argentina con 2.6 millones, Perú con 1,7 millones y Venezuela con 1,4 millones.