El separatismo asalta un Barça en bancarrota

Pablo Planas

La ANC, Guardiola y los medios independentistas celebran el triunfo de Laporta.

Pablo Planas | 2021-03-08

El club deportivo con más socios de Cataluña vuelve a estar en manos del independentismo. El arrollador triunfo de Laporta, que logró logró 30.184 votos (54,2%) frente a los 16.679 (29,9%) de Víctor Font y los 4.769 (8,5%) de Antoni Freixa, devuelve la entidad al ámbito netamente separatista. A pesar de que las organizaciones independentistas viven horas bajas y han visto mermada su capacidad de convocatoria, la recuperación del club ha insuflado optimismo al movimiento procesista.

No había muchas dudas respecto a quién iba a ganar las elecciones a la presidencia del club azulgrana. La melancolía por un pasado glorioso tras unos años de cierta decadencia decantaban la balanza desde un principio por Joan Laporta, que tras su primera experiencia como presidente azulgrana trató de explotar su popularidad en política con magros resultados.

Ahora retorna al club avalado por el independentismo organizado y por una masa social aún conmocionada por el intento de fuga de Messi durante el verano pasado y por unos resultados deportivos que poco o nada tienen ver con anteriores épocas. La última copa de Europa data de 2015 y los campeonatos de Liga no son suficientes para una afición que envidia el poderío continental del Real Madrid

En ese contexto, Laporta representa un liderazgo mediático indiscutible y el recuerdo de tiempos mejores, cuando el club comenzó a ganar gracias a Rikjaard en la banqueta y Ronaldinho y posteriormente con Messi y Guardiola. En paralelo, el club se convertía en un potente altavoz independentista, el ejército simbólico de Cataluña según la definición acuñada por Manuel Vázquez Montalbán.

La Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium anhelaban la victoria de Laporta. Con él de presidente el Barça, sus instalaciones y su masa social vuelven a estar a disposición de las performances independentistas. Por la misma razón Laporta contaba con el apoyo de Junts per Catalunya (JxCat) y ERC. El nuevo presidente del Barcelona ha contado además con el apoyo del empresariado independentista. No le han faltado recursos para llenar de propaganda Barcelona y desplegar incluso una gran pancarta en una fachada aledaña al Santiago Bernabéu. Los medios catalanes también se han volcado con su figura y celebran este lunes su triunfo como si el equipo hubiera goleado al eterno rival a domicilio.


Felicitaciones independentistas

La ANC ha felicitado por Twitter al mandatario deportivo con estas palabras: "Un independentista sin complejos vuelve a la presidencia del Barcelona. Muchas felicidad por la victoria y toda la suerte para enderezar el club en todos los sentidos".

También Guardiola se ha sumado a las felicitaciones en la red social con este mensaje: "Muchas felicidades, Jan; muchas felicidades, presidente. Visca el Barça".

Y Sala i Martí, el referente económico del independentismo ha retuiteado una imagen de Messi y su hijo votando en las elecciones a Laporta, según los laportistas.

Laporta y las mujeres

Las redes también han destacado una imagen de Laporta agarrando de la cintura a una aficionada y diciéndole después "cuando tengas 18 años me llamas". El equipo del nuevo presidente ha aclarado que la joven aficionada no era menor de edad sino treintañera y que Laporta le había gastado esa broma porque la tía de la mujer se la había presentado como "mi nena".

Es un episodio de Laporta en estado puro, algo que lejos de resultar incómodo agrada sobremanera a sus partidarios o se tiende a pasar por alto. Se le perdona todo, hasta la imagen de playboy rijoso y entrado en carnes.

Deudas y caída de ingresos

La felicidad independentista contrasta con la delicada situación financiera del club, con una deuda de 1.173 millones, obligado a pagar a corto plazo más de 700 millones y con un importante desequilibrio entre el presupuesto, más de 800 millones, y la optimista previsión de ingresos, 650 millones. Las nóminas de las estrellas del club, encabezados por Messi, la falta de ingresos por taquilla derivada de la pandemia y unos fichajes pagados a un precio fuera de mercado hipotecan gravemente el club, que confía en la habilidad de Laporta y en que ahora contarán con el apoyo financiero de las administraciones catalanas. El primer compromiso de Laporta ha sido el de asegurar que los socios seguirán siendo los propietarios del club. Otra cosa es a quién sirva la entidad.