La tontería de la foto de Colón

José García Domínguez

Vox se alzó con 24 escaños por la bochornosa estampa previa de toda una vicepresidenta siendo tratada como una colegiala por un tipo que iba a dar un golpe de Estado.

2021-06-02

Con la célebre foto de Colón, brillante hallazgo propagandístico del PSOE que tanto aterra a la siempre somnolienta facción sanchopancista de la derecha mediática, ocurre como con la Santa Compaña, aquella errática excursión campestre de las ánimas del Purgatorio que acongojó a los paisanos de mi tierra antes de la llegada de la luz eléctrica. Porque el equivalente en el siglo XXI a la luz artificial se llama Google, un prodigio merced al cual hasta el más perezoso de esos profetas del desastre podría constatar lo infundado de sus miedos a que terceros se retraten con el señor Abascal. Vayamos, pues, con Google. Los por entonces tres tenores de la derecha, Casado, Rivera y el ya muy emergente Abascal, posaron para la foto el 10 de febrero del año 19. Pedían elecciones. Solo 72 horas después, el 13 de febrero del mismo año 19, la Esquerra tumbó al Gobierno de Sánchez. Hubo, pues, elecciones en abril.

Bien, el partido que más podía temer las consecuencias de la fotito mítica era Ciudadanos. Y ello por la muy sencilla razón de que, además de haber sufrido un tropezón previo en los comicios del año 16, cuando retrocedió 8 escaños, se postulaba como la fuerza más alejada de los postulados defendidos por Vox. Recuérdese que muchos de los dirigentes de Ciudadanos en la época solían tildar a los de Abascal de extrema derecha en público. Así las cosas, ¿cuál fue la horrible penalización que el electorado les administró por haber incurrido en el retrato de familia? El severo castigo consistió en que saltaron de 32 a 57 actas de diputado en el Congreso, algo que llevaría al inmaduro Rivera a perder por completo la chaveta, aunque esa es otra historia. En cuanto a Casado, que ni llevaba aún 9 meses al frente del PP, tuvo que arrostrar en sus propias carnes con la patada en el culo que la derecha sociológica ansiaba propinarle a Rajoy por su exasperante tancredismo cuando el octubre catalán. Vox se alzó entonces con 24 escaños no por la foto de Colón, sino por la bochornosa estampa previa de toda una vicepresidenta de España siendo tratada como una colegiala por un tipo que iba a dar un golpe de Estado. Por eso y solo por eso. Cuánta digestión lenta en las salas de redacción de Madrid.