Francia 'anticoche': ofrece 1.500 euros a los que cambien su vehículo por una bici eléctrica

La industria del automóvil gala acumula su tercer año consecutivo de bajada de la producción de vehículos.

Libre Mercado | 2021-07-30

En pleno descenso de la producción de vehículos, Francia ha decidido poner un clavo más en el ataúd de la industria automovilística y ha anunciado que ofrecerá una ayuda de hasta 1.500 euros a aquellos ciudadanos que entreguen su coche para comprar una bicicleta eléctrica.

"Para promover el uso de la bicicleta eléctrica como alternativa al vehículo individual y favorecer el paso hacia el transporte sostenible, especialmente en el terreno urbano y de su periferia, la Ley del Clima extiende la prima a la conversión para la compra de una bicicleta de asistencia eléctrica o de una bicicleta de carga eléctrica a cambio de la entrega para su desguace de un coche o camioneta contaminante", han anunciado los responsables de Economía y Transporte del Gobierno de Emmanuel Macron.

La ayuda máxima será de 1.500 euros, a la que se suma la posibilidad de solicitar un "bono bicicleta" de hasta 1.000 euros para comprar una bici eléctrica. A esta ayuda complementaria podrán acceder "particulares, colectividades locales, asociaciones o profesionales que constituyan alternativas limpias adaptadas a los modos de transporte urbano".

La medida puede suponer un duro golpe para la ya castigada industria del automóvil, que durante el año 2020 sufrió una caída de la producción del 40,23% con respecto al año anterior. Esta bajada, atribuida a la pandemia, únicamente confirma la tendencia de descenso continuado registrada en los último tres años.

La propuesta para cambiar coches por bicis se suma al paquete de medidas incluidas en la ley sobre "clima y resiliencia" aprobada a mediados de abril por el gobierno galo. En dicha ley se prohíben los vuelos cuando existen alternativas en tren de menos de dos horas y media. También se veta la publicidad de energías fósiles. A partir de 2025, estarán prohibidos los envases alimentarios de poliestireno de uso único y, además, en 2030 los comercios de más de 400 metros cuadrados deberán dedicar al menos un 20% de su superficie a la venta de productos a granel.