Menú

SANIDAD EXTERIOR

Alfombra roja al hantavirus: la letal negligencia con las ratas que solo el veto de Clavijo logró evitar

La desidia en el muelle de Canarias deja vía libre a los roedores portadores del virus, pese a la letalidad de la cepa del MV Hondius.

La desidia en el muelle de Canarias deja vía libre a los roedores portadores del virus, pese a la letalidad de la cepa del MV Hondius.
Imagen realizada y editada por Aday Moreno | Libertad Digital Canarias

Es una imagen que produce estupor, incredulidad y, sobre todo, una profunda y justificada indignación. Mientras las autoridades sanitarias se envuelven en la bandera de los "estrictos protocolos" y la burocracia emite comunicados para calmar a una población con los nervios a flor de piel, la realidad a pie de muelle es un monumento a la incompetencia.

Ahí está el Pacific Prospect, amarrado plácidamente. Y en sus estachas, colgando como adornos de feria rotos, los discos guardarratas. Varios de estos instrumentos, cuya única y vital función es impedir que los roedores bajen a tierra o suban a bordo, se encuentran caídos, mal colocados y completamente inoperativos. Una negligencia flagrante a la vista de todos que, en cualquier otra circunstancia, sería motivo de sanción. Hoy, es un insulto a la inteligencia.

whatsapp-image-2026-05-10-at-090016-2.jpeg

¿El motivo de la gravedad? Justo detrás de este despropósito monumental se encuentra el MV Hondius, el epicentro de un brote de hantavirus. Nos enfrentamos a la temida cepa de los Andes, conocida por ser altamente contagiosa y por tener una mortalidad espeluznante del 40%.

La ironía es tan macabra que enfurece. El vector principal de transmisión de esta letal enfermedad son, precisamente, las ratas y sus excrementos. Tenemos una bomba biológica flotando en nuestro puerto y, a escasos metros, los escudos diseñados para contener a las portadoras del virus están de adorno porque a nadie, ni a la tripulación ni a los celosos inspectores de Sanidad Exterior, le ha importado revisar si están bien puestos. La desconexión entre el peligro real y la prevención efectiva es total y absoluta.

Esta estampa de desidia tercermundista deja una conclusión escalofriante: los protocolos en el puerto son de papel. Si no llega a ser por la firmeza del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, quien se plantó y prohibió el atraque directo en la isla, exigiendo garantías, la historia hoy sería otra. De haberse atracado con normalidad, amparándose en la supuesta "normalidad" que vende el Gobierno, las ratas habrían tenido una autopista directa hacia la costa gracias a la inoperancia que revelan estas imágenes.

Una vez más, el sentido común y la acción política regional han tenido que actuar como cortafuegos frente a la dejación de funciones de quienes deberían vigilar nuestras fronteras sanitarias. La foto de los guardarratas caídos no es solo una anécdota portuaria; es el símbolo perfecto de cómo la negligencia administrativa está dispuesta a jugar a los dados con la salud de los ciudadanos.

Temas

En España

    Servicios

    • Oro Libertad
    • IA Gratis
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida