
Fernando Clavijo Batlle explicó que el Ejecutivo autonómico ha mantenido varias reuniones para tratar de coordinar la llegada del buque Hondius y garantizar la seguridad sanitaria de la población tinerfeña. La decisión se produce después de que el presidente canario rechazara que el crucero permaneciera en aguas del archipiélago hasta el lunes. La petición de la Comunidad Autónoma era que todos los pasajeros fueran repatriados el domingo, aunque esta solicitud no puede cumplirse, ya que cerca de 40 pasajeros no podrían ser trasladados ese mismo día.
El presidente canario lamentó que no se hubiera celebrado una reunión previa que permitiera consensuar el operativo antes de hacerse públicas algunas decisiones. Aseguró que, tras conocerse de forma unilateral el plan previsto, el Gobierno de Canarias trasladó su desacuerdo y solicitó informes técnicos que justificaran el procedimiento.
Las alternativas planteadas por Canarias
Fernando Clavijo Batlle indicó que el Ejecutivo autonómico planteó distintas alternativas para evitar que el crucero permaneciera en aguas de Tenerife más tiempo del previsto. Entre ellas, propuso que los pasajeros pendientes de traslado fueran evacuados en un avión del Gobierno de los Países Bajos o en una aeronave del Gobierno de España. Ante la negativa a estas opciones, también sugirió el envío de un avión militar o que el barco continuara su travesía si la situación de los pasajeros lo permitía.
Según explicó el presidente canario, ninguna de estas propuestas fue aceptada. El mandatario canario criticó la "falta de diálogo" y aseguró que el Ejecutivo regional no ha recibido informes científicos claros ni protocolos que respalden el operativo planteado. Por ello, anunció que Canarias no permitirá el fondeo del buque mientras no exista la certeza de que todos los pasajeros abandonarán el barco el domingo. "El Gobierno de Canarias no va a autorizar el fondeo porque no queremos ser cómplices de algo que pueda poner en riesgo la seguridad de nuestra población", afirmó.
"Un avión más" para resolver el cuello de botella
Clavijo defendió que la operación podría haberse llevado a cabo previamente en Cabo Verde y aseguró que el Ejecutivo autonómico no aceptará decisiones unilaterales. "Si se quiere imponer, que violenten nuestra autonomía y que se hagan responsables de lo que ocurra", afirmó. Los informes de los que dispone el Gobierno de Canarias, sostuvo, advierten de que el buque es "potencialmente peligroso", por lo que reclamó más garantías antes de permitir su fondeo en el archipiélago. "Si el Gobierno alega cualquier otra causa, que lo hagan ellos, pero no es lo que acordamos", añadió.
El presidente reiteró que la solución pasa por disponer de más medios para repatriar a los pasajeros. Según detalló, uno de los vuelos previstos, procedente de Australia, no llegaría hasta el lunes, lo que retrasaría la operación. "Lo que necesitamos es un avión más, ya sea del Gobierno o aumentando el número de pasajeros en los vuelos previstos", señaló.
"Solidarios, pero con garantías"
Clavijo subrayó que el Ejecutivo autonómico mantiene dudas sobre el operativo planteado y pidió mayor coordinación. "Tenemos que ser serios. Son dudas que tenemos y no vamos a aceptar la unilateralidad. Nos hubiese gustado que nos hubieran avisado", afirmó. El presidente canario defendió la actitud solidaria de Canarias, que, recordó, siempre ha respondido ante situaciones de emergencia, aunque reclamó garantías sanitarias. "Al pueblo canario nadie le va a dar lecciones de humanidad. Somos solidarios, pero queremos garantías", concluyó, mostrándose "tremendamente decepcionado" con la forma en que se ha gestionado la situación.
