
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha cargado duramente contra el Gobierno de Pedro Sánchez por la gestión de la llegada del buque MV Hondius a Canarias tras el brote de hantavirus detectado a bordo. En una entrevista concedida a Libertad Digital, Dávila ha denunciado "deslealtad institucional", "falta absoluta de comunicación" y decisiones tomadas "unilateralmente" por el Ejecutivo central.
La dirigente canaria ha explicado que el Gobierno de Canarias tuvo constancia inicialmente de que el barco no iba a llegar al archipiélago. "En la tarde del martes, el Gobierno de Canarias se reúne con el Gobierno de España y el Gobierno de España le comunica que el barco iba a continuar su travesía hasta Países Bajos y que en ningún caso iba a tocar Canarias", ha relatado.
Sin embargo, horas después, todo cambió. "Hacia las 22:00 y pico de la noche nos enteramos de que Sanidad va a coger el buque y que va a atracar en Canarias y en concreto en Tenerife", ha explicado. Según Dávila, tanto ella como el presidente canario, Fernando Clavijo, conocieron la decisión "por los medios de comunicación".
La presidenta del Cabildo ha asegurado que el Ejecutivo central actuó "de espaldas a las autoridades canarias". "Tuve la sensación de que el Gobierno de España decidió llevar el barco a Tenerife sin consensuarlo previamente con Canarias", ha afirmado, añadiendo que además "nos habían dicho que no iban a tocar Canarias".
"No había ninguna obligación"
Dávila ha cuestionado también el argumento sanitario utilizado por el Gobierno para justificar el traslado del barco a Tenerife. "Han estado falseando la realidad porque no hay ninguna obligación jurídica como para coger el barco", ha asegurado.
En este sentido, ha recordado que el buque se encontraba "fondeado en Cabo Verde" y no "a la deriva" ni "en aguas internacionales". "No es una patera. No es un barco que estuviera en aguas canarias", ha insistido.
Para la presidenta insular, detrás de la operación han existido "razones políticas" y de "propaganda política". "El Gobierno de España prefiere poner en riesgo a la población canaria", ha denunciado, apuntando directamente al deseo de "quedar bien" a nivel internacional.
Dávila también ha criticado la ausencia de información oficial por parte del Ejecutivo central. "El Gobierno de España no se ha puesto en contacto en ningún momento con el Cabildo de Tenerife", ha lamentado. "La falta de comunicación fue absoluta", ha añadido.
Según ha explicado, ni el Ministerio de Sanidad ni el resto de departamentos implicados trasladaron informes epidemiológicos ni protocolos concretos. "No nos aportan ningún informe. No se pone nadie en contacto conmigo", ha afirmado.
Choque con los ministros
La presidenta del Cabildo ha relatado además el fuerte enfrentamiento mantenido con los ministros Fernando Grande-Marlaska, Mónica García y Ángel Víctor Torres durante la reunión celebrada este sábado en Tenerife.
Dávila ha descrito aquel encuentro como "extremadamente tenso", asegurando que hubo "una falta de respeto institucional y una soberbia absoluta". El principal desacuerdo giró en torno al tiempo que el barco debía permanecer fondeado frente a las costas tinerfeñas.
"El operativo marítimo para evacuar a los pasajeros se podía realizar a lo largo de la mañana", ha defendido. Sin embargo, según ha explicado, el Gobierno decidió prolongar la estancia del barco por cuestiones "esencialmente diplomáticas", relacionadas con la llegada de vuelos de repatriación, entre ellos uno procedente de Australia.
"Entiendo que de la reunión se extrae que la prioridad no fue en ningún momento la salud pública, sino las relaciones a nivel internacional", ha señalado. "La prioridad nunca ha sido la seguridad de la salud pública de los habitantes de Tenerife ni de Canarias", ha insistido.
Dávila también ha reprochado al Gobierno central haber ignorado las peticiones de las autoridades canarias para reducir al mínimo el tiempo de permanencia del barco en aguas próximas a la isla. "Nosotros defendíamos que por favor se expusiera el menor tiempo posible a la población de Tenerife a los riesgos que supone tener fondeado un barco con un brote de hantavirus", ha afirmado.
"Hay preocupación, miedo y cabreo"
La dirigente canaria ha reconocido además la inquietud existente en la isla por la llegada del barco. "Hay preocupación, miedo y cabreo", ha admitido.
Dávila ha recordado que el hantavirus tiene "una letalidad muy alta", cercana al "40 %", y ha subrayado que todavía no se conoce con certeza el nivel de contagiosidad del brote concreto detectado en el barco.
También ha mostrado preocupación por la posible presencia de roedores infectados en el buque. "Nadie nos ha demostrado que ese contagio no se haya producido en el barco", ha advertido. "Los roedores nadan", ha añadido, justificando así la exigencia canaria de minimizar el tiempo de fondeo.
La presidenta del Cabildo ha explicado que las autoridades canarias se apoyaron en asesoramiento científico especializado durante toda la crisis. "Nos estaba asistiendo en todo momento un experto epidemiólogo de nivel mundial especializado en enfermedades como el ébola y también el hantavirus", ha señalado.
Por último, Dávila ha lamentado el trato recibido por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez. "Todo esto se ha hecho de cara a la galería", ha denunciado. "Se ha realizado ninguneando a las autoridades canarias y tomando decisiones unilaterales por parte del Gobierno de España en un gesto de completa prepotencia y falta de respeto institucional".


