
El Parlamento de Canarias se ha convertido en el escenario de un durísimo choque político donde las cartas han quedado sobre la mesa. La diputada socialista Nira Fierro intentó abrir fuego contra el Ejecutivo autonómico acusándolo de falta de ambición y de inejecución presupuestaria, llegando a afirmar que se han dejado sin ejecutar más de 1.000 millones de euros. Sin embargo, la ofensiva del PSOE se ha topado de frente con un muro de realidad y una réplica contundente que ha cambiado las tornas del debate por completo.
Un duro golpe al PSOE de Canarias
Por un lado, el vicepresidente del Gobierno canario, Manuel Domínguez, no ha dudado en desmontar el discurso de la oposición señalando al verdadero responsable de la asfixia financiera que sufren las islas: el Gobierno de España. De hecho, Domínguez desveló que el Ejecutivo central mantiene una demoledora deuda de más de 400 millones de euros con Canarias, a la que se suman otros 100 millones anuales vinculados a La Palma y un alarmante déficit de 80 millones en la financiación del transporte de pasajeros. En consecuencia, el líder popular dejó claro que la demagogia de la izquierda cae por su propio peso cuando es su propio partido en Madrid el que bloquea el dinero de los canarios.
Desde el Gobierno regional se ha defendido una gestión eficiente frente a los parches del pasado. El Ejecutivo afeó que los ataques socialistas solo buscasen desviar la atención de las necesidades reales de los ciudadanos, como la falta de médicos, infraestructuras sanitarias y el grave problema de la vivienda, áreas que el actual gabinete está tratando de enderezar.
El contraataque: el dinero no debe ir "al bolsillo de algunos socialistas"
Por otra parte, el momento de máxima tensión en la Cámara autonómica llegó cuando Domínguez pasó directamente al ataque, asestando un golpe definitivo a la bancada del PSOE. Lejos de achantarse ante las críticas, el vicepresidente contrapuso los reproches de Fierro con la cruda realidad de los escándalos de corrupción que salpican al Partido Socialista a nivel estatal.
Con total rotundidad, Domínguez sentenció que los recursos públicos de la comunidad autónoma deben gestionarse con transparencia y que ese dinero "no debe estar en el bolsillo de algunos socialistas", en una clarísima y demoledora alusión a la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Finalmente, la sesión de control ha dejado claro que el Gobierno canario no va a permitir lecciones de gestión de un partido que está totalmente acorralado por los tribunales. Mientras la oposición intenta desgastar al Ejecutivo con cifras tergiversadas, la prioridad del Gobierno regional sigue siendo exigir lo que por derecho le corresponde a las islas y blindar los servicios públicos frente al ahogo financiero de La Moncloa.
