
El Consejo de Gobierno del Cabildo de Tenerife ha aprobado este miércoles la contratación del nuevo servicio de explotación, conservación y mantenimiento de la red de iluminación pública en las vías insulares. Esta relevante actuación administrativa cuenta con una inversión inicial de 9,9 millones de euros, una partida que es ampliable hasta los 21 millones de euros, y que se distribuirá a lo largo de tres anualidades para garantizar la correcta ejecución de los trabajos.
El montante presupuestario contempla la conservación integral de todas las instalaciones gestionadas por la corporación insular. Para ello, se ha establecido un exhaustivo modelo de mantenimiento preventivo y correctivo que, según fuentes del propio Cabildo tinerfeño, permitirá incrementar de forma notable la eficacia en la resolución de cualquier tipo de incidencias y optimizar la gestión global de la red viaria.
Para lograr una mayor agilidad y especialización, el nuevo contrato se ha dividido en dos lotes territoriales diferenciados, que corresponden a las zonas norte y sur de la isla. En el caso del área septentrional, los trabajos abarcarán vías fundamentales como la TF-5, la TF-11, la TF-13 y la TF-31, así como el Túnel de Las Aguas, el enlace de la TF-42 y otras infraestructuras anexas. Por su parte, en el sur, el servicio ofrecerá cobertura ininterrumpida a la TF-1, la TF-2, la TF-4, la Variante de Guaza y la Vía Exterior.
Mantenimiento integral
El pliego de condiciones de la licitación detalla minuciosamente las tareas requeridas. Entre las principales acciones a desarrollar destacan las inspecciones periódicas de las instalaciones, la revisión constante de los centros de mando, y el control preciso del encendido y apagado de las farolas. Asimismo, los operarios deberán encargarse de la medición de los niveles lumínicos para adecuar el consumo, la limpieza de las luminarias y la vigilancia permanente de la infraestructura electromecánica.
Un aspecto crucial del nuevo marco de actuación es la rápida respuesta ante imprevistos. En este sentido, se exige a la empresa adjudicataria la prestación de un servicio de guardia operativo las 24 horas del día durante todo el año. El contrato establece tiempos máximos de respuesta para las situaciones más graves, fijando un plazo inferior a una jornada completa para la reparación de aquellas averías que puedan suponer un riesgo inminente para la seguridad vial o la integridad de las personas.
Por último, el documento técnico redactado por la administración insular también incorpora cláusulas específicas orientadas a la sostenibilidad y la mejora de la eficiencia energética. Este apartado prevé la progresiva sustitución de focos por tecnología LED, una medida que se implementará conforme a las directrices de la dirección del contrato y asegurando siempre el estricto cumplimiento de la normativa vigente.


