
Los partidos regionalistas de Castilla y León han perdido fuerza en las elecciones autonómicas de 2026 después del impulso histórico que lograron en los comicios de 2022. Entonces, Unión del Pueblo Leonés (UPL), Soria ¡Ya! y Por Ávila consiguieron irrumpir con fuerza en las Cortes autonómicas y configurar el Parlamento más diverso de la historia reciente de la Comunidad. Cuatro años después, ese escenario se ha diluido.
Las tres formaciones territoriales sumaban entonces siete procuradores. Tras las elecciones celebradas este domingo, su representación se reduce a cinco escaños, lo que confirma un retroceso del regionalismo en la política autonómica, aunque siguen manteniendo presencia institucional.
UPL resiste y consolida su posición
Dentro del bloque regionalista, Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha sido la única formación que ha logrado mantener su posición. El partido conserva tres procuradores, los mismos que obtuvo en 2022, con un porcentaje de voto similar al de las elecciones anteriores (en torno al 4,35%).
La candidatura encabezada por Alicia Gallego, alcaldesa de Santa María del Páramo y secretaria general del partido, ha centrado su campaña en la defensa de una mayor autonomía para la región leonesa y en la denuncia de la falta de inversiones en la provincia, un discurso que sigue encontrando respaldo entre el electorado leonés.
De hecho, en La Bañeza, con el 100% del voto escrutado, la candidatura de Alicia Gallego ha obtenido en esta localidad casi el 28% de los votos y ha logrado superar al PP, aunque por solo 20 votos de diferencia.
Soria ¡Ya! acusa el tirón del PSOE y Vox
La mayor caída dentro del regionalismo la protagoniza Soria ¡Ya!, que pasa de tres procuradores en 2022 a uno en estas elecciones. La formación también retrocede con claridad en porcentaje de voto, al pasar del 1,59% al 0,7% (con el escrutinio sin cerrar).
Dos de los escaños que la plataforma logró en los anteriores comicios han terminado en manos del PSOE y Vox. Posiblemente uno de los factores que explican este retroceso es el peso político de Carlos Martínez, candidato socialista y alcalde de Soria durante casi dos décadas, con una fuerte implantación local.
Por Ávila mantiene su escaño
El partido Por Ávila (XAV) logra mantener su representación parlamentaria con un procurador, el mismo resultado que obtuvo en las anteriores elecciones. La formación obtiene alrededor del 0,9% de los votos (resultado provisional), ligeramente por debajo del 1,13% registrado en 2022, pero suficiente para conservar su espacio en las Cortes.
El partido, liderado por Pedro Pascual, ha mantenido un discurso centrado en la defensa de los intereses de la provincia y en la mejora de infraestructuras y servicios públicos.
Regionalistas sin respaldo sostenido
Está claro que el sentimiento de abandono territorial sigue siendo un elemento común en provincias como León, Soria o Ávila. Sin embargo, ese malestar no siempre se traduce en un respaldo electoral sostenido.
Además, los principales partidos estatales han incorporado a sus programas y actos electorales un discurso mucho más centrado y focalizado en las propuestas para solucionar el problema de la despoblación, los servicios públicos en el medio rural e infraestructuras en pequeñas provincias.
Está claro que el nuevo escenario político vuelve a estar marcado por la hegemonía de los grandes partidos nacionales y por una dinámica de bloques que ha condicionado buena parte de la campaña electoral.

