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UGT: ¿incineración o embalsamamiento?

Cándido Méndez, lleva meses desayunándose cada día con dos, o a veces tres, portadas repletas de escándalos de su sindicato.

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La semana pasada nuestros poetas debatieron sobre si el PSOE debe regenerarse o desaparecer. La polémica saltó a las redes sociales, y tanto Facebook como Twitter echaban humo al hilo de esa controversia.

Pues bien, ahora le toca al "sindicato hermano", cuya situación es aún peor, pues su secretario general, Cándido Méndez, lleva meses desayunándose cada día con dos, o a veces tres, portadas repletas de escándalos de su sindicato.

¿Y quieren saber qué dicen Monsieur de Sans-Foy y Fray Josepho sobre la UGT? ¡Pues adelante! ¡Léanlos y opinen ustedes!

UGT: Úrico, Glucosa, Transaminasa
por Monsieur de Sans-Foy

-¿Entonces, es (ñam-ñam) una gestora
quien manda la UGT en Andalucía?
-Sí, Cándido. (clis-clas) Es cosa mía.
-¡Brindemos por que sea en buena hora!

-¡La clase (carrasclás) trabajadora
nos tiene a su servicio noche y día!
-Si no, la patronal se los comía...
-(Ñam-ñam) ¡Y la Derecha los devora!

-¡Así me gusta verte! ¡En pie de guerra!
-¡Arriba (glus) los parias de la Tierra!
No sé cómo seguía la canción...

-Espera... Llevo encima tantos vinos...
¿Me acercas la ración de langostinos?
Es algo de "famélica legión".

EL ORIGEN DE LA TIRRIA
por Fray Josepho

Deje las chuflas,
deje el choteo,
y el cachondeo
déjelo ya.
Que tanta tirria
le pone verde,
y eso le pierde,
Mesié Sanfuá.

Tiene usted rabia
y reconcomio
por tanto momio
de la ugeté.
Tiene hacia ellos
mucha manía
y antipatía,
pobre Mesié.

¿Por qué los celos?
¿Por qué esa inquina
tan viperina?
¿Por qué el rencor?
¿Por qué ese patio
de monipodio
le inspira un odio
demoledor?

Yo le recuerdo
cuál es la clave,
que ya se sabe,
de esa actitud.
Y es que el tal Méndez
era su amigo
(y se lo digo
sin acritud).

Pues uña y carne
fueron ustedes
por esas sedes
de la ugeté
(uno la carne
y otro la uña
con que se empuña
dicho carné).

Cuántos recuerdos.
Cuántos banquetes.
Cuántos piquetes.
Cuánta emoción.
Hasta que un día
todo se crispa:
¡salta la chispa
de la escisión!

¿Cuál fue la causa
de ese abandono?
¿Cuál fue el encono?
¿Cuál el porqué?
Pues si se espera
solo un momento,
y sigue atento,
se lo diré.

En las manifas
sindicaleras,
entre banderas
y exaltación,
se coreaban
sus aleluyas
(sí, todas suyas,
Mesié, bribón).

Hasta que un día
a un liberado
su pareado
se le atascó:
"Vamos unidos
todos palante,
pueblo currante"
(va a ser que no).

Hubo disputas
sobre lo estético
de su patético
versificar.
Cándido Méndez
terció en la bronca:
¡con su voz ronca,
mandó callar!

"Doy, compañeros,
mi veredicto:
¡cese el conflicto
ya, por favor!
El pareado
no nos conviene,
porque no tiene
mucho vigor".

Le echó por tierra
tanto trabajo.
¡Todo al carajo!
¡Pobre Mesié!
Nace, por tanto,
desde ese día
su antipatía
hacia ugeté.

¡Es doloroso
que lo rechacen
y lo reemplacen
como juglar!
¿Y si mandara
sus producciones
a Comisiones?...
¡Puede probar!

Siga a este par en Twitter: @FrayJosepho, @MonsieurSansFoy.

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