
Don Felipe y Doña Letizia han recibido a los príncipes Alberto y Charlène de Mónaco con motivo de la visita a las exposiciones conmemorativas del 150 aniversario de la apertura de la primera misión diplomática entre España y el Principado.
Un acto que ha tenido lugar en el Real Jardín Botánico de Madrid y que través de una selección de documentos, archivos e imágenes, el recorrido ofrece a los visitantes una inmersión entre historia y patrimonio donde se repasan las principales etapas de estas relaciones a lo largo de cinco siglos.

Para esta ocasión, la reina Letizia ha recuperado de su armario un vestido que estrenó el pasado verano durante la clausura en Palma del Atlàntida Mallorca Film Fest. Se trata de un vestido blanco de la firma italiana Mantu confeccionado en lino japonés, con cuello redondo, mangas casquillo y falda fluida de largo midi, con un cinturón asimétrico que crea un efecto drapeado en la cintura. Ha repetido también el brazalete en latón con baño de oro de 24 quilates con forma vegetal y los pendientes a juego de la colección Índico de Suma Cruz que estrenó en aquella ocasión. Lo ha combinado con un clutch dorado de Magrit y sandalias doradas con tira al tobillo de Aquazzura.

Por su parte, Charlène de Mónaco, que no acostumbra a formar parte de viajes oficiales ni actos de representación fuera del Principado, ha debutado en visita oficial a nuestro país con un vestido midi en color azul cielo con encaje guipur de Oscar de la Renta, con motivos florales, cuello redondo, manga sisa y falda midi de amplio vuelo rematado con un cinturón forrado con hebilla a juego del mismo color del vestido. Lo ha combinado con unos salones de tacón bajo del mismo color y unos discretos pero siempre elegantes pendientes de perlas.

