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Riverita, el hermano sin suerte de Paquirri y su grave enfermedad

Riverita está de actualidad tras la polémica de Kiko Rivera con su madre Isabel Pantoja a cuenta de la herencia de Paquirri.

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Riverita está de actualidad tras la polémica de Kiko Rivera con su madre Isabel Pantoja a cuenta de la herencia de Paquirri.
Riverita, el hermano de Paquirri. | Gtres

Han transcurrido treinta y seis años de la trágica muerte de Francisco Rivera Paquirri en la plaza de toros de Pozoblanco y su testamento vuelve a ser objeto de algunas disputas, sobre todo entre la viuda del torero, Isabel Pantoja, y su hijo Kiko, el único que tuvo con el infortunado diestro. Varios programas de la cadena Telecinco han continuado insistiendo en ese asunto en tertulias con intervenciones de parientes, amigos, supuestos conocedores de cuanto rodea a esa herencia y sus albaceas. El hermano mayor de Paquirri, José Rivera Riverita, no ha aparecido en esta ocasión ante las cámaras. Una grave enfermedad lo retiene en Barbate. Él guarda aún muchos recuerdos que desconocen esos miles de televidentes que siguen con atención los pormenores de este larguísimo serial, al rebufo del cuál las revistas del corazón se han sumado para proseguir sus incidencias. Isabel Pantoja continúa siendo el eje de la historia, recluida a cal y canto en su finca "Cantora".

Traemos a colación la figura del antes mentado Riverita, que postrado en su lecho de dolor, en su casa de Barbate y los días que ha de desplazarse al Hospital de Cádiz para someterse a sesiones de diálisis, asiste en silencio a todo ese embrollo que sigue divulgándose en torno a cuanto dejó en vida su hermano Paco. Se llevaban sólo un año de diferencia. Aquél, primogénito, también fue matador de toros, pero sin la suerte de Paquirri.

El patriarca de los Rivera, Antonio, fue novillero y no alcanzó el entorchado de matador. Una res lo cogió en el ruedo de tal manera que perdió tres dedos. Tuvo que conformarse con ganarse la vida como encargado del matadero de Barbate, ciudad adonde trasladó a toda su familia desde el cercano pueblecito, casi una aldea, de Zahara de los Atunes, donde nacieron sus hijos. Los dos mayores eran José y Paco, a quienes alentó a ser toreros, aunque sin que eludieran trabajar desde muy niños en faenas ganaderas, en el campo, transportando animales en carretillas. Para ambos montó una placita de toros en Barbate. Eran los primeros años 60. Los dos hermanos se forjaron con becerros y novillos en cosos de la provincia gaditana. El progenitor creía que Riverita iba a ser una figura aunque pensaba al mismo tiempo que Paquirri (mote que le puso nada más nacer) iba a ser más técnico, más profundo y valiente cuando le llegara su hora.

Cuentan los críticos taurinos que José Rivera Riverita era un romántico de la fiesta, bohemio, que toreaba con soltura y arte, pero sin ambición, sin apego a lo material, no pensando nunca en el dinero que pudiera ganar como torero. Al contrario que Paquirri. En el hogar de los Rivera, barrio de Ronda del Río, no sobraba precisamente el dinero. Tenían lo justo para comer. Paquirri le decía a Riverita que iban a ser figuras del toreo y que ganarían muchos billetes verdes, entonces los más buscados. José comentó un día a Paco: "Tú vas a conseguir lo que sueñas, pero yo...". Riverita era consciente de sus limitaciones. El caso es que con lo que ahorraron unas cuantas temporadas de novilleros retiraron a su padre de su trabajo en el matadero municipal, compraron una finquita y un coche de segunda mano. La suerte, más adelante, siendo los dos matadores de toros, sonrió a Paquirri, pero no a "Riverita".

Ya los dos con alternativa, coincidieron en algunos festejos: no tantos como en su anterior etapa novilleril. Riverita iba perdiendo interés para los empresarios. Llegó a inventar una suerte nueva: torear con dos muletas al mismo tiempo, una en cada mano. Paquirri lo ayudó cuanto pudo: por ejemplo, en la corrida de Beneficencia de 1980, presidida por el Rey, donde lidió seis astados, impuso a Riverita como sobresaliente, figura que es obligatoria en festejos de un solo matador. La verdad es que en las siguientes temporadas dejó de anunciarse, para reaparecer fugazmente cuando Paquirri murió, cortándose la coleta en 1986.

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La visita a Riverita | Instagram

¿De qué vivió después Riverita? De un negocio de chatarra y materiales de construcción en Barbate. En abril de 2019 le dieron un homenaje en su pueblo natal, Zahara de los Atunes. En el festival hicieron el paseíllo sus sobrinos Francisco, Cayetano y José Antonio Canales. Y él, con esa guasa gaditana, se vistió de chaqué con el complemento de la imprescindible chistera. Pareció que iba a presidir un festejo en la plaza de Pamplona, como allí es costumbre lucir, o asistiendo a una boda de alto copete.

Riverita siempre ha sido muy querido por sus paisanos. Es de carácter bondadoso. Y de gran generosidad: en su casa ha acogido algunas veces a personas necesitadas. De lo que no se habla es de su vida sentimental; sólo sabemos que una periodista de Sevilla ha tenido con él mucha intimidad y es quien ahora lo visita a menudo para cuidarlo. En sus ratos libres escribía tiempo atrás versos y reflexiones sobre los toros y la vida. Nunca ha querido hablar mal de nadie e incluso se recuerda que defendió a su cuñada, Isabel Pantoja, públicamente tras los ataques que sufriera años atrás. Pero lo más emocionante que le ha ocurrido últimamente es la visita en su domicilio barbateño de sus sobrinos Francisco, Cayetano y Kiko. Este último no conocía a su tío Riverita. El encuentro con ellos le produjo a Riverita una gran emoción. Francisco comentó a su salida de la casa de su tío que éste "nos puede dejar cualquier día y está en servicios paliativos en el hospital" al que acude semanalmente. Padece una enfermedad renal. Su padre falleció a los 89 años precisamente de una dolencia hepática.

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