Menú

El entrañable fin de semana padre-hija de Juan Carlos y Elena en Sangenjo

Juan Carlos y Elena han pasado unos entrañables días juntos en Sangenjo.

Juan Carlos y Elena han pasado unos entrañables días juntos en Sangenjo.
Juan Carlos y la infanta Elena. | Gtres

El rey Juan Carlos y la infanta Elena han disfrutado de un fin de semana de padre e hija que deja ver claramente su buena sintonía. Navegando en Sangenjo, cenando juntos en la localidad gallega y, después, en los premios marítimos, el rey emérito y su hija disfrutaron de grandes momentos familiares que retrotraen a otros momentos en la monarquía, eso sí, sin la presencia de Felipe VI.

Tras varios días de competición, este fin de semana llegó el momento de hacer la entrega de la 8ª edición de las Regatas Rey Juan Carlos. El emérito fue recibido entre aplausos y gritos de '¡Viva el Rey!' a su llegada al acto, tan solo unos minutos después de que llegara la infanta Elena, quien se sentaba en primera fila para no perderse ningún detalle.

Don Juan Carlos, apoyado en el taburete en el centro del escenario, dio la enhorabuena a los diferentes galardonados de la edición. La infanta Elena se subió al escenario para entregar un premio y compartían otro momento de lo más entrañable. La hija del emérito agarró la mano de su padre cariñosamente mientras subían los premiados. A lo largo del acto, padre e hija han compartido risas, confidencias y han demostrado, una vez más, la estupenda y estrecha relación que tienen.

Uno de los premiados le enseñó al emérito una fotografía de otra ocasión en la que él mismo le entregó un premio y don Juan Carlos se reía con la coincidencia. La infanta Elena se mostró de lo más atenta a su padre, colocando su bastón para que no se cayese en el escenario. Aunque en esta ocasión el rey emérito se dedicase exclusivamente a dar la enhorabuena a los premiados, sin recibir él ningún tipo de reconocimiento, no cabe duda de que ha disfrutado de ser partícipe de la entrega junto a su hija.

juan-carlos-elena-sangenjo-1.jpg
Elena y Juan Carlos | Gtres

Durante el fin de semana se produjo otro entrañable momento: durante el tercer día de regatas y antes de salir al mar, el personal de vigilancia del emérito dejó a éste junto a su hija conversando en privado y cuando llegó el momento de bajar hasta el embarcadero uno de los escoltas del rey se acercó a hacerles una fotografía con el mar de fondo. Algo que padre e hijo aceptaron con gusto quitándose las gafas de sol. Al principio la foto no fue del gusto de los retratados y el escolta sacó otras instantáneas.

Temas

En Chic

    0
    comentarios