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Pablo Motos: divorciado, dos hijos y 20 años trabajando con su pareja Laura Llopis

Pablo Motos sigue reuniendo público en El Hormiguero a diario. Lleva en antena 17 temporadas.

Pablo Motos sigue reuniendo público en El Hormiguero a diario. Lleva en antena 17 temporadas.
Pablo Motos | Instagram

Es Pablo Motos presentador y responsable de El Hormiguero, que en su franja horaria reúne como término medio alrededor de dos millones de telespectadores, a veces más récord en esos tres cuartos de hora que transcurren desde las diez de la noche. El éxito de su programa, que ha alcanzado ya diecisiete temporadas, lo ha convertido en millonario, el que más gana en su faceta profesional en España. Su vida personal tuvo una primera etapa al divorciarse de su esposa, con la que tuvo dos hijas. Hace veintidós años que convive con quien es la jefa de guionistas de "El Hormiguero".

Pablo Motos Burgos es natural de Requena, donde nació hace cincuenta y ocho años. Lleva en activo en radio y televisión desde 1989. Sus comienzos fueron ante los micrófonos de una emisora de su tierra. De "disc-jockey" pasó a presentar programas. Y en Madrid fue uno de los creadores de El Club de la Comedia. La época en la que desarrolló en los monólogos su vena humorística.

El Hormiguero, hasta 2011, que es cuando Antena 3 se encargó de emitirlo hasta la fecha. Pablo Motos tiene su propia productora, 7 y Acción, con su socio, Jorge Salvador. La pasada temporada esta empresa facturó veintinueve millones de euros. Calculen que la mitad, obviamente, es para nuestro protagonista. Que es propietario de otras empresas particulares. Vive cómodamente en un lujoso piso del exclusivo barrio madrileño de Salamanca y dispone de dos casas, una en su pueblo natal y otra vivienda en Jávea.

Pablo Motos no es precisamente un Adonis. Mide un metro y sesenta y cuatro centímetros, barba pelirroja. Su voz, correcta, no es tampoco la de un émulo de Matías Prats, senior o junior. Entonces, ¿dónde radica su popularidad? Sencillamente en mantener de lunes a jueves, en las noches de Antena 3 un espacio de entrevistas sobre todo. Cierto que tiene delante un guión proporcionado por sus colaboradores. Pero está muy atento a las repuestas de sus entrevistados, salta como una liebre si observa un detalle de interés. Propenso a ciertas frases como la de "¡es la hos…!" o bien de alguna expresión escatológica. Ello no lo consideramos necesario para mantener durante sus intervenciones en las tertulias un aire espontáneo, que transmite a su elevada audiencia. En general, El hormiguero es ameno y su formato no lo han podido superar otras cadenas, dejando el intento por imposible. Léase el ridículo que entre septiembre y octubre cosechó en Telecinco su rival, Jorge Javier. Motos, es imbatible, va como una "ídem".

No todo, como apuntábamos al principio, ha sido un camino de rosas para Pablo Motos. Su matrimonio con una joven apellidada Correa resultó un fiasco. Él mismo dijo esto al respecto: "Me sentí culpable y fracasado. Al divorciarme, me quité un peso de encima".

Hace veinte años conoció en Onda Cero Valencia a Laura Llopis, que era su jefa. Ella tenía dos hijas de una anterior relación. Divorciados ambos decidieron convivir al poco tiempo de aquel mutuo "flechazo". Y les ha ido estupendamente. Las tornas profesionales se han cambiado: ahora quien lleva la batuta es Pablo y Laura lo obedece como jefa de los guionistas de El Hormiguero.

Tiene Pablo una indiscutible personalidad, no ya solo ante los micrófonos y las cámaras. Por ejemplo, toca la guitarra, que le enseñó un peluquero gitano de su pueblo. Aprendió tan rápido que él mismo ha ejercido como profesor también en algunas ocasiones, sin ser por supuesto un Paco de Lucía. La música le ha gustado siempre. Y escribir letras de canciones, al punto que en 1993 ganó el Festival de Benidorm con el tema "Sabed amigos", que le musicó Fernando Romero.

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Pablo Motos y Laura Llopis

Es un tipo creativo, hiperactivo, lo que le viene de la niñez, cuando era tan revoltoso y rebelde, que intentó quemar la casa familiar en dos ocasiones. Menos mal que sus padres lo impidieron a tiempo. Esa pulsión neroniana se unió al hecho de destrozar el aparato de televisión en blanco y negro, porque le gustaban más los de color, que acababan de salir al mercado. De ser todavía infante ahora no hubiera parado hasta conseguir uno de las más grandes pulgadas.

Pero esas trastadas podían considerarse de las más corrientes, pues en su biografía adolescente hay un capítulo que nos sorprende: formó parte de una banda callejera que entraba en casas que creían deshabitadas o con los dueños fuera, para robar objetos, que luego vendían a algún chamarilero de Requena. Todo aquello acabó cuando la policía local persiguió al "clan" y en una redada murió a consecuencia de los disparos un amigo de Pablo. Éste, desde aquel momento, ya renunció a ese peligroso "juego", que lo identificaba como delincuente.

Formalito es ahora quien está a las puertas de convertirse en sexagenario. Muy preocupado por su físico: cultiva el yoga y el boxeo. Ha tenido problemas de visión; lo operaron de un ojo vago, pues veía doble. En otra ocasión se sometió a una operación dental. No contento al llegar a casa, se arrancó los dientes nuevos. Algo así me enteré que hizo Al Pacino. Con el consiguiente pago doble de las facturas del dentista.

Pablo Motos se siente satisfecho porque las grandes estrellas del cine que vienen a España a promocionar sus estrenos pasan por El Hormiguero. Will Smith, el del trompazo a un cómico que presentaba los Óscar, ha pasado ya ocho veces por el programa. El de Requena lo tiene catalogado como amigo. De Jennifer Aniston se quedó "flipado" cuando estuvo a su lado y le estampó dos besos de entrada y otros de salida. Una foto dedicada por ella la tiene en lugar preferente en su camerino.

No sé si a los niños les gusta Pablo Motos, pero éste dobló a un personaje de Toy Story 3. Y a quien le permite promocionar todas sus películas cuando aparece en El Hormiguero con camisetas que anuncian cada una de las que va a estrenar, es a Santiago Segura. Le agradece haberlo tenido como director en dos secuelas de la serie Torrente.

Pablo Motos es muy famoso. Y millonario. Nada de eso podía soñar cuando destrozaba aquel viejo televisor o cuando vendía objetos robados . Pecados de adolescente.

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