
Tras varios días en el centro de la diana mediática, Omar Montes ha decidido romper su silencio sobre la polémica paternidad que le rodea, aunque lo ha hecho fiel a su estilo: con una mezcla de surrealismo y sarcasmo que ha dejado a la prensa más confundida que al principio. La controversia estalló recientemente tras las explosivas declaraciones de Rocío Muñoz Martín, quien aseguró públicamente estar esperando un hijo del artista, lo que desató una cascada de rumores sobre una posible ruptura definitiva entre el cantante y su actual pareja, Lola Romero. Sin embargo, lejos de esconderse o emitir un comunicado serio, Montes ha reaparecido en Parla, Madrid, escenificando una imagen de normalidad absoluta al dejarse ver de la mano de Lola y compartiendo una comida familiar.
Mientras los reporteros hacían guardia a las puertas del restaurante esperando una confirmación o un desmentido sobre el supuesto embarazo de Muñoz Martín, el de Pan Bendito optó por una estrategia de distracción basada en el humor absurdo. En un gesto de aparente cortesía, el artista salió del establecimiento acompañado de un camarero para repartir refrescos y aperitivos entre los periodistas, aprovechando ese momento de tensión para lanzar una respuesta que nadie esperaba. Al ser preguntado por los titulares que han protagonizado sus últimos días, Omar evitó cualquier mención directa a Rocío Muñoz y soltó una afirmación disparatada sobre su propia madre.

"Tenemos un problema muy grave porque el otro día mi madre llegó a casa y nos ha contado lo que esperábamos, hablando claro: se ha quedado embarazada del padre de Lamine Yamal", soltó ante el desconcierto absoluto de los presentes, quienes buscaban una reacción coherente a su supuesta crisis sentimental. Lejos de detenerse ahí, y ante la insistencia de los micrófonos por obtener una palabra seria sobre su situación personal, el intérprete de Alocao mantuvo el tono irónico para zanjar el encuentro: "Me gusta el padre, que lo veo una bellísima persona. Lo único que no me gusta es que se llevara a mi mamá a Barcelona. ¿Quién me va a hacer ahora a mí la cama y mis cosas?".
Con esta maniobra, Montes no solo ha evitado dar explicaciones sobre las acusaciones de paternidad que pesan sobre él, sino que ha utilizado el impacto de su reaparición junto a Lola Romero para intentar desactivar, a golpe de broma, la gravedad de las declaraciones de Muñoz Martín.

