
Parece mentira que hace un año estuviéramos comentando lo enamorado que parecía Lamine Yamal junto a Nicki Nicole y ahora sea otra la persona que le acompaña a todos sus compromisos sociales. El último de ellos, la casita de Bad Bunny, donde pudimos verle bailar junto a su ya nueva novia, la influencer Inés García.
Pero, volviendo a 2025, la relación entre el joven futbolista del Barça y la artista argentina se convirtió sin ninguna duda en una de las más mediáticas del verano pasado. Durante semanas, ambos compartieron gestos de cariño en redes sociales y protagonizaron escapadas de ensueño con paisajes paradisíacos, ajenos, al menos públicamente, a las críticas por su diferencia de edad, ya que Yamal acababa de alcanzar la mayoría de edad cuando se hizo pública su historia, mientras que la cantante es siete años mayor.
Sin embargo, el idilio se rompió tan rápido como comenzó. A principios de otoño, la relación llegó a su fin, una ruptura que el propio jugador confirmó en noviembre, insistiendo en que no hubo terceras personas implicadas.
Meses después, y tras un periodo centrado en su vida personal y profesional, Yamal ha vuelto a ilusionarse. Su nombre ha sido vinculado recientemente con la influencer andaluza Inés García, con quien ya había sido visto en abril durante una cita en Sitges. No obstante, no fue hasta la celebración del título de Liga de su equipo cuando el futbolista hizo oficial la relación, presentándola públicamente y dejando entrever que atraviesan un momento sólido.
Por su parte, Nicki Nicole continúa volcada en su carrera musical. La artista reapareció esta semana en Ibiza, durante el evento conmemorativo del 40 aniversario de la firma Desigual, donde coincidió con figuras internacionales como Irina Shayk, Demi Lovato o Ester Expósito.
Allí, la cantante rompió su silencio e hizo su primera declaración pública sobre la nueva relación de su expareja con un mensaje breve pero claro: "Nada, deseo que sea muy feliz", afirmó con una sonrisa, reflejando una posible buena relación entre ellos pese a que su historia en común no tuvo el desenlace esperado.



