
Mariló Montero ha reaparecido en Espejo Público después de asistir a la boda de su hija, Rocío Crusset, con el financiero estadounidense Charlie Schein en Nueva York. La periodista ha confesado que vive unos días de especial felicidad tras un enlace que ha definido como uno de los momentos más importantes para su familia.
La presentadora ha explicado que los novios han cumplido el proyecto que habían preparado y que afrontan esta nueva etapa con la intención de construir una familia propia. "Estamos muy felices porque la boda ha sido preciosa, tal y como la habían planeado prácticamente. Vamos, al 100 %, y están contentos por cómo ha sucedido todo", ha señalado.
"Quieren tener familia"
Durante su intervención, Mariló Montero ha desvelado que Rocío Crusset y Charlie Schein desean convertirse en padres en el futuro próximo. Ante la pregunta por los planes de la pareja tras la boda, Mariló Montero ha respondido que tanto su hija como su hijo Alberto Herrera comparten el mismo deseo de formar una familia. "Quieren tener familia. Y ya veremos si numerosa. Sí, sí", ha asegurado. Las palabras de Mariló llegan pocos meses después del nacimiento de su primer nieto, Marcos, hijo de Alberto Herrera y Blanca Llandres.
Un diseño de Rocío
La periodista también ha revelado algunos detalles del vestido elegido por Rocío Crusset para su gran día. Según ha explicado, la modelo participó directamente en el diseño de la pieza junto a la diseñadora estadounidense Christy Rilling, conocida por haber trabajado para personalidades como Michelle Obama o Bruce Springsteen.
"Lo diseñó ella, lo confeccionó con una diseñadora que se llamaba Christy Rilling", ha apuntado. Mariló ha reconocido que uno de los momentos más emocionantes fue asistir a la primera prueba del vestido en Nueva York. "Yo cuando lo vi en la primera prueba me emocionó muchísimo. Ver que era su vestido para su boda me emocionó especialmente", ha confesado.
Aunque el enlace se celebró en Nueva York, la familia quiso mantener una marcada presencia de elementos españoles durante la celebración. Montero ha contado que entre los detalles del evento no faltaron productos y referencias a España. "Hubo jamón, manzanillas, sevillanas y mucho amor", ha afirmado. Montero ha destacado además la vinculación emocional que la familia mantiene con Nueva York, una ciudad que tanto ella como Carlos Herrera conocen bien y con la que guardan recuerdos personales.

