
El cantante Phil Collins ha confesado que en 2024 estuvo a punto de morir a causa de los problemas derivados de su adicción al alcohol. El líder de Genesis ha explicado en una entrevista con The Times of London que primero fue ingresado en un hospital de Suiza por su alcoholismo. Aunque recibió el alta, poco después tuvo que volver a ser hospitalizado y acabó en la unidad de cuidados intensivos, donde permaneció prácticamente inconsciente.
"Mis riñones estaban fallando, mis órganos se estaban paralizando", ha relatado el artista. Collins ha asegurado que no era consciente de la gravedad de su estado mientras permanecía ingresado. "La gente venía a despedirse. Pero no recuerdo que vinieran. No tenía ni idea de lo que estaba pasando. Todos estaban preocupados por si no volvían a verme. Todo podría haber salido terriblemente mal", ha afirmado.
Durante aquellos días, sus cinco hijos permanecieron junto a él. Según recuerda el propio músico, sus hijos incluso llegaron a tener conversaciones del tipo: "¿Mantenemos a Phil con soporte vital?". "Tuve mucha suerte de salir vivo de aquello", ha asegurado. Desde entonces, añade, no ha "vuelto a beber".
No es la primera vez que Collins habla sobre algo relacionado con su salud. También en los últimos años ha mencionado, por ejemplo, las cinco operaciones de rodilla a las que se ha sometido.
Este mismo año, en declaraciones a BBC Breakfast, el compositor explicaba que se encuentra más sano de lo que ha estado "en bastante tiempo", una mejoría que incluso le hace plantearse un posible regreso a los escenarios. "Me lo plantearía, sí", afirmó. También reconoció que no deja de repetirse: "Más vale que vuelva a mi estudio de casa".
Sobre la posibilidad de publicar nueva música, Collins adelantó que tiene varias canciones en diferentes fases de desarrollo: "Y hay cosas que están a medio desarrollar y un par de ellas que están terminadas. Hay cosas en las que puedo meterme de lleno para empezar a trabajar".
