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La demanda de Feliciano está bien armada: "Alba, olvídate de mí"

El tenista está harto de recibir bofetadas durante más de diez años y ha decidido plantarse.

El tenista está harto de recibir bofetadas durante más de diez años y ha decidido plantarse.
Alba Carrillo y Feliciano López. | gtres

Feliciano López está harto de soportar comentarios hirientes y vejatorios y acusaciones falsas por parte de la que fuera su mujer durante apenas 11 meses, Alba Carrillo.

Menos de un año de matrimonio que le han servido a la modelo para criticarle allá donde ha sido preguntada. Desde acusarle de no rendir en la cama hasta cuestionar su gestión al frente de la Caja Mágica con la excusa de que "no es capaz de gestionar" su nevera.

Está harto de recibir bofetadas durante más de diez años —se separaron en junio de 2016— y ha decidido plantarse. Si no lo hizo antes, que es la pregunta que nos hacemos muchos, fue por pereza. Pensaba que Alba "se calmaría", dicen sus allegados. Pero todo lo contrario, incluso ha ido a más. Desde su pequeño púlpito al frente del programa vespertino de Ten en el que trabaja reparte estopa sin pudor. Y ahora además ha conseguido una silla en La Séptima, cadena en la que ha sido anunciada como fichaje estrella. "No para, no para, no para… y ya está bien".

En conversación con Es la Mañana de Federico, el abogado de Feliciano, Ricardo Ibáñez, explica que este es uno de los motivos que han llevado al deportista a interponer esta demanda. Su altavoz diario. Eso, y que tiene dos hijos que ya empiezan a enterarse de lo que pasa.

"Una cosa es libertad de expresión, otra libertad de insultar"

Ibáñez puntualiza además a los que alegan que el delito que se le imputa a Alba, contra el honor y la propia imagen, ha prescrito. Este tipo de faltas "caducan" a los cuatro años. El letrado argumenta que hay insultos recientes y que los pasados han quedado recogidos en las redes sociales, de forma que cualquiera puede consultarlos. "Lo que hay en internet no se borra". Todos están registrados en un acta notarial que ha sido debidamente presentada en la demanda. "No son 20 o 30. Es que es uno tras otro, deje en paz ya a este hombre".

Respecto a la cuantía económica reclamada, alega que es irrelevante. Aquí lo que se busca es parar los pies a Carrillo. Evitar que siga en la misma línea que ha mantenido durante una década. Respeto.

Lo próximo será una audiencia previa en la que Alba y Feliciano no tendrán que verse, de momento, las caras. La modelo presumía hace apenas unos meses en el programa De Corazón de TVE en el que colaboraba de que el tenista no la demandaba "por no encontrarse con ella en un juzgado". Antes de que llegue ese momento, el deportista está abierto a cualquier negociación que la haga cambiar de actitud. Quizá Alba tenga que empezar a pensar antes de hablar.

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