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Trío amoroso, lagrimones y Terelu para despertar la audiencia de 'GH 17'

Primeros expulsados, primeras nominaciones y primeros enredos en la primera semana de GH 17. 

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Primeros expulsados, primeras nominaciones y primeros enredos en la primera semana de GH 17. 
Rodrigo y Bea | Telecinco

No recordaban los espectadores un arranque tan soporífero de Gran Hermano desde hacía mucho tiempo. El reality más longevo de la televisión, con 16 ediciones a sus espaldas en España, trata de reinventarse en cada una de sus temporadas, pero este año, al menos de momento, parece que no lo está consiguiendo.

Su primera gala empezó bien, pero aún no hemos descubierto qué falla: su nuevo presentador, su funcionamiento o sus diecisiete concursantes, algunos de los cuales todavía no recordamos ni su nombre. Para hablar de la segunda gala, mejor vayamos por partes.

El juego en GH 17 empezó con doble salida. Meritxell y Laura, "las panteras de Cornellá", estrenaron la sala de expulsión y resultaron no ser tan fieras. La audiencia decidió que Laura dijera adiós y lo mismo ocurrió con Cris, el gaditano/dominicano que entró en la casa junto a Fernando. Ninguno de los dos regresó a la casa, ya que ninguna de las cajas que recopilaron les dio esa "vida extra" que necesitaban.

Miguel, el más conflictivo

En un concurso en el que la competitividad debería ser clave, muy pocos se atreven ya a protagonizar conflictos. Miguel el del peluquín no es el preferido del público y su secreto parece que también afecta a su personalidad. El modelo no ha despertado simpatías entre muchos de sus compañeros y algunos ya lo tachan de "frío". Tras una discusión con Bárbara, Pablo decidió meterse en medio para defender a su amiga, pero el zamorano, que apunta a convertirse en uno de los favoritos después de recibir aplausos durante toda la gala, terminó llorando.

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"No quiero que se vaya, me apetece desenmascararle con el tiempo", aseguró Pablo el gofrero, y su comentario "hueles a plástico, artificial" dejó helado al maniquí. Un comentario que auguró lo que estaba a punto de pasar. El secreto de Miguel ha sido descubierto, pero no por Pablo, sino por Beatriz y Adara, que se dieron cuenta de que algo raro pasa en su pelo.

Frente a su aparente maldad, Miguel esconde lo que cualquier persona acomplejada: mucho miedo. Él mismo confesó que se muere por quitarse el peluquín, pero aún no ha conseguido armarse de valor: "Tengo ganas de matar a este Miguel y convertirme en otro".

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El trío amoroso

Con una casa plagada de jóvenes solteros, no era de extrañar que llegaran los primeros "tonteos". Los espectadores, siempre a la espera de nuevos enredos y amor en el aire, de momento tenemos que conformarnos con el lío que ha formado Adara. La exazafata ha hecho buenas migas con Rodrigo y Pol, a los que dedica todo tipo de palabras bonitas y muestras de cariño… pero a los dos a la vez.

Preocupada por si su comportamiento puede llevar a confusión, Adara prefirió poner punto y final a la situación hasta que entró en juego la cuarta en discordia: Beatriz. La joven, una fotocopia de las "chonis" más ilustres de la televisión, ha resultado ser de lo más auténtico y se lleva a las mil maravillas con el guapísimo Rodrigo.

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La visita de Terelu y el primer miembro de El Club

Terelu Campos era la primera gran invitada para poner en marcha la prueba en directo. Su misión, además de levantar la audiencia, era esconder las bolas que los concursantes debían descubrir para eliminarse unos a otros y conseguir un puesto en el llamado Club de Gran Hermano. El chascarrillo de la colaboradora no podía ser otro: lo primero que hizo nada más dejar la caja con las bolas fue preguntar qué había en la nevera. "No hay ni churros ni porras", le soltó el Súper. Por lo demás, su intervención no pasará a la historia de la televisión.

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Pol, el luchador genéticamente perfecto, resultó vencedor y se convirtió en el primer miembro del Club. ¿Qué implica estar en él? Aspirar a ser ganador de esta edición, dormir bien y no pasar hambre. En esta ocasión, Pol fue además testigo de a quién nominaban sus compañeros y vetó a Candelas para que no pudiera nominar.

El resultado de las nominaciones no dejó ninguna sorpresa. Candelas, que la amas o la odias (en este caso parece que la segunda opción), Meritxell y el duelo más esperado: Miguel y Pablo.

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