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TVE se escuda en la "labor social" del fracasado programa de Julia Otero para no romper el millonario contrato con Prisa

Días de tele, producido por Lacoproductora, ha costado 5,5 millones de euros y la audiencia media apenas llega al 8%, con 757.000 espectadores.

Días de tele, producido por Lacoproductora, ha costado 5,5 millones de euros y la audiencia media apenas llega al 8%, con 757.000 espectadores.
Julia Otero es la presentadora de Días de tele | RTVE

A pesar de los bajísimos datos de audiencia cosechados por Días de tele, la presidenta de TVE no se ha planteado rescindir el contrato de 5,5 millones de euros firmado con Julia Otero y Lacoproductora, la empresa audiovisual del Grupo Prisa. Al menos así se desprende de la respuesta a la pregunta parlamentaria planteada por el diputado Pablo Cambronero, en la que éste se interesaba por los "fracasos millonarios" de los programas presentados tanto por Otero como por la humorista Ana Morgade.

Este último, Vamos a llevarnos bien, fue cancelado de manera fulminante tras el estrepitoso fracaso de su primera emisión. Sin embargo, Días de tele ha seguido emitiéndose semana tras semana en el prime time de los miércoles, incluso a pesar de no haber logrado la cuota de pantalla fijada como objetivo en el contrato, que se situaba en el 10% para los cuatro primeros capítulos.

"Los niveles de audiencia de un programa son, sin duda, un factor fundamental, pero en un medio público como es RTVE no es el único factor a tener en cuenta. Consideramos que Días de tele aporta valor a nuestra programación y cumple una labor social y de servicio público", alega Elena Sánchez, quien explica que se trata de "un espacio divulgativo que analiza la historia reciente de nuestro país de forma desenfadada" y presume de contar con "todo un referente periodístico", en referencia a Julia Otero. Para Cambronero —que se ha hecho eco de la respuesta recibida en sus redes sociales—, la "desvergüenza" de la presidenta puesta a dedo por Sánchez es más que evidente, y lo sucedido sólo demuestra que "TVE es un lastre inmenso".

Un programa hundido en audiencia

Según la información facilitada en la mencionada respuesta parlamentaria, el contrato firmado con Lacoproductora incluía una cláusula de cancelación en caso de que la audiencia no llegase al 10%. Así, RTVE se reservaba la posibilidad de alterar el día o la franja horaria elegida e incluso suspender el espacio "si, durante cuatro capítulos consecutivos, los índices de audiencia en la primera comunicación pública de los capítulos emitidos no han alcanzado dicho objetivo".

El día de su estreno, el pasado 17 de enero, Días de Tele logró superar la mencionada marca (11,5%) gracias a la reaparición del Pequeño Nicolás. Sin embargo, los tres siguientes programas apenas cosecharon un 7, 7%, un 7,5% y 7,8% respectivamente. "Se reservan el derecho de cancelarlo, pero no tienen la obligación de hacerlo, y es a eso a lo que se aferran", aclaran las fuentes sindicales consultadas por Libertad Digital, quienes también manifiestan su indignación por el dineral "despilfarrado" en un espacio que, según denuncian, lo único que busca es "contentar a sus amigos del Grupo Prisa".

No en vano, si atendemos al historial completo, las cifras no son mucho mejores. La audiencia media de las 13 entregas que ha habido hasta el momento es de 757.460 espectadores y un 8% de share y, desde su estreno, Julia Otero tan sólo ha conseguido volver a superar el objetivo marcado por contrato el pasado 5 de abril (11,1%), debido al efecto arrastre del Barcelona-Real Madrid de la Copa del Rey.

Las advertencias de los sindicatos

El trato de favor hacia el programa de Julia Otero vendría así a confirmar las advertencias que los sindicatos lanzaron nada más consumarse el asalto a RTVE por parte del Gobierno tras la dimisión de Pérez Tornero como presidente. "La verdadera batalla no es por el control político, que ya lo tienen, sino por el económico. Vienen a por la pasta y, concretamente, a por los 30 millones de euros que hay en juego para repartir a productoras amigas".

Una presidenta interina, como a priori debía ser Elena Sánchez, no tenía la capacidad ejecutiva para sacar adelante estas cuestiones. Sin embargo, el Gobierno no dudó en modificar los estatutos vía real decreto para dotarla de plenos poderes a fin precisamente de no paralizar los jugosos contratos que aguardaban en el cajón. Apenas unos días después de ser nombrada, la flamante presidenta empezaba a repartir dinero al grupo Prisa y anunciaba el millonario contrato con La Coproductora —5,5 millones de euros—, así como el regreso de Julia Otero a la televisión.

Los sindicatos denunciaron entonces tal concesión, reprochando además a Sánchez la externalización de un programa que, tal y como se ha comprobado después, haría uso de muchísimo material de archivo del propio ente público. A pesar de este extremo, cada programa cuesta algo más de 423.000 euros y Julia Otero estaría cobrando entre 25.000 y 30.000 euros por entrega. Por si fuera poco, entre los tertulianos se encuentra el propio José Miguel Contreras, fundador de Lacoproductora y asesor de cabecera de Pedro Sánchez, que, según denuncian, se estaría embolsando 10.000 euros por intervención.

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